EN PRIMERA PERSONA: Álvaro Solano, vendedor, rapero, y agricultor
Álvaro Solano (Alhaurín el Grande, 1996) nunca entendió de barreras. Ni físicas -nació con una malformación en los pies pero fue incluso futbolista-, ni conceptuales, como demuestra con su rap rural. Su búsqueda constante de la 'pureza' es un ejercicio de ontología que, en un mundo cada vez más plástico, se esfuerza por destilar la esencia que aún queda en las personas.