El CRE de Sevilla promueve el intercambio cultural y lingüístico en Nantes 

BOLETÍN 211 AGOSTO 2026

Intercambio cultural en Nantes para alumnas y alumnos del CRE de Sevilla

Alumnos y alumnas entre 13 y 17 años perfeccionan su francés a la vez que disfrutan de la belleza histórica de la ciudad del Loira de la mano del Centre International de Séjour Nantais Le Spot 

El Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Sevilla ha promovido, un verano más, la inmersión lingüística parda alumnos afiliados a la Organización. En esta ocasión ha sido en la localidad francesa de Nantes, a orillas del Loira, donde un grupo de 11 alumnas y alumnos ciegos o con discapacidad visual grave se han embarcado en una aventura educativa y cultural en Nantes, Francia.

La empresa ASTEX ha sido la intermediaria entre la ONCE y el Institut Francophonie en Nantes para la preparación de este curso de idiomas.

Los participantes, siete niñas y cuatro niños de entre 13 y 17 años con discapacidad visual y ceguera, tuvieron la oportunidad de explorar una de las ciudadesmás hermosas del noroeste de Francia, mientras aprendieron y practicaron el francés en un entorno enriquecedor y accesible.

El Centre International de Séjour Nantais Le Spot, una moderna residencia inaugurada el año pasado, situada en el centro de Nantes y a la orilla del río Loira, fue el hogar temporal de los estudiantes durante su estancia. 

Los participantes frente al elefante mecánico de Nantes

Los participantes, frente al elefante mecánico de Nantes, una de sus atracciones más vistosas
 

Las mañanas estuvieron dedicadas a las clases de idiomas organizadas por el Institut Francophonie, en dos salas en la misma residencia. Las sesiones, de carácter predominantemente práctico y oral, se diseñaron meticulosamente para satisfacer las necesidades específicas del grupo, quel fue dividido en dos grupos para mayor eficiencia del aprendizaje. Los profesores, con el asesoramiento de los Especialistas de Idiomas del CRE de Sevilla, fueron los encargados de organizar las sesiones, garantizando su accesibilidad. En este sentido se puso especial énfasis en los aspectos gramaticales, al tiempo que se fomentó la fluidez oral de los participantes.

La agenda del viaje estuvo cuidadosamente diseñada para combinar educación, cultura y diversión. A la llegada, el lunes 29 de junio, los estudiantes llegaron a la residencia y pudieron conocer las distintas estancias donde iban a pasar los cinco días antes de degustar platos típicos franceses durante la cena. 

Los participantes en el Jardin des Plantes bajo un banco gigante

Los participantes en el Jardin des Plantes bajo un banco gigante

    
Las clases comenzaron el martes con una duración de tres horas, incluida media hora de descanso. Después del “repas”, se desplazaron en bus para visitar Les Machines de l´Île, donde pudieron subirse a animales gigantes mecánicos como la araña, la garza y sobre todo al gran elefante, que hizo un recorrido de media hora por el parque. 
    
El miércoles, tuvo lugar la visita al castillo de los Duques de Bretaña y su museo, donde los chicos y chicas pudieron sumergirse en la historia del esclavismo del siglo XVIII, utilizando los sentidos del olfato y tacto para identificar alimentos y objetos provenientes de las Antillas. Y pudieron degustar también los dulces típicos de la Bretaña francesa. A la salida, se hizo un recorrido en un divertido trenecito por las zonas más emblemáticas de la ciudad, antes de volver a la residencia para comer antes de las clases que, en este día, se impartieron por la tarde.    

El jueves estuvo dedicado a la botánica. Los estudiantes tuvieron la oportunidad de tocar y oler una gran variedad de plantas, árboles y flores en su visita al 'Jardin del Plantes', un parque artificial creado desde el siglo XVIII donde hay especies arbóreas de todo el mundo, colinas, pequeños lagos, grutas y aves.  Al terminar la visita al jardín, se consensuó con ellos ir a visitar la île de Versailles donde se adentraron en un maravilloso jardín japonés.

Estudiantes enseñando su diploma con los profesores de Francés

Estudiantes enseñando su diploma con los profesores de Francés

¡Hoy lo hago yo!

Por otra parte, el CRE de Sevilla ha impulsado un programa específico de autonomía personal a través del Servicio de Escolarización Combinada Grupal (SEC), dirigido al alumnado de entre 3º y 6º de Educación Primaria y a sus familias. La iniciativa surge tras el análisis realizado por los Equipos Específicos del Ámbito, que detectaron la necesidad de reforzar de manera intensiva las habilidades relacionadas con la autonomía del alumnado al que atienden.

Foto de familia de todos los participantes

Foto de familia con todos los participantes en el hall de entrada del CRE de Sevilla
 

La autonomía personal constituye una herramienta esencial para que los niños y niñas con discapacidad visual desarrollen su confianza, seguridad e independencia. Aprender a desplazarse con autonomía, gestionar tareas cotidianas o desenvolverse en diferentes entornos les permite participar activamente en la vida familiar, escolar y social, al tiempo que fortalece su autoestima y su capacidad para afrontar nuevos desafíos. En este camino, el papel de las familias resulta decisivo, ya que su implicación y apoyo diario ayudan a consolidar aprendizajes que serán determinantes para su futuro. La alianza entre profesionales y familias se convierte así en un factor clave para favorecer la inclusión y el desarrollo integral de estos menores.

Una educadora ayuda a un alumno a cortar sandía

Una educadora ayuda a un alumno a cortar sandía

El programa reunió finalmente a cinco estudiantes —tres alumnas y dos alumnos procedentes de Cáceres, Jaén y Sevilla— y a sus madres, que llegaron al CRE de Sevilla el pasado 5 de julio para participar en una intensa semana de formación y convivencia que se prolongó hasta el día 10. Durante seis jornadas, las familias compartieron experiencias y participaron en un amplio abanico de actividades diseñadas para fomentar la independencia personal de los jóvenes.

Aprender a desenvolverse con seguridad

Las mañanas estuvieron dirigidas por el equipo de Técnicos en Rehabilitación del CRE, que diseñó un itinerario formativo progresivo centrado en la orientación, la movilidad y las habilidades de la vida diaria.

Las actividades comenzaron con una dinámica de presentación y cohesión grupal para facilitar el conocimiento mutuo entre alumnado, familias y profesionales. Posteriormente, los participantes realizaron recorridos por las instalaciones del CRE para trabajar la orientación espacial y el reconocimiento de referencias que facilitan los desplazamientos seguros.

El uso del bastón de movilidad ocupó también un lugar destacado dentro de la programación. A través de diferentes ejercicios prácticos, los escolares reforzaron técnicas de movilidad y rastreo, ganando confianza en una herramienta fundamental para desplazarse de forma autónoma.

Alumnos y alumnas trabajando los planos en relieve en grupo

Alumnos y alumnas trabajando los planos en relieve en grupo

La formación continuó con talleres centrados en tareas cotidianas como poner la mesa, identificar y usar correctamente cubiertos y utensilios o desenvolverse durante las comidas. El manejo del dinero fue otro de los contenidos fundamentales de la semana. Los participantes aprendieron a reconocer monedas y billetes mediante el tacto, organizar su cartera y calcular pagos y cambios.

Todos estos conocimientos encontraron una aplicación práctica en una salida de compras, donde los estudiantes interactuaron con comerciantes, seleccionaron productos y realizaron pagos de forma autónoma en establecimientos reales.

Uno de los momentos más significativos del programa fue la actividad "Masterchef Junior". En ella, alumnado y madres prepararon conjuntamente el desayuno mientras las familiares realizaban parte de la experiencia con antifaces que simulaban una situación de ceguera total. La actividad permitió trabajar técnicas seguras de cocina y, al mismo tiempo, acercar a las familias a las dificultades y estrategias que sus hijos e hijas emplean en su día a día. Las sesiones matinales concluyeron con una dinámica de reflexión y evaluación que permitió compartir experiencias y valorar los aprendizajes adquiridos durante la semana.

Un hogar adaptado para favorecer la independencia

Durante las tardes, las actividades estuvieron dirigidas por el equipo de educadores del CRE, que centró su trabajo en la organización del hogar y en aquellas adaptaciones que facilitan una vida más autónoma.

Una madre y una alumna realizando una prueba de la gincana de orientación

Una madre y una alumna realizando una prueba de la gincana de orientación

Las familias conocieron estrategias para planificar menús semanales accesibles, organizar espacios domésticos de manera segura y funcional, clasificar la ropa mediante sistemas táctiles y estructurar despensas y alacenas utilizando referencias fácilmente identificables.

Además, para reforzar los contenidos trabajados durante las mañanas, se desarrollaron distintas actividades lúdicas. Entre ellas destacaron una gincana de orientación por las instalaciones del centro, una competición para localizar y organizar objetos domésticos, juegos relacionados con el manejo del dinero y la elaboración autónoma de postres que posteriormente compartieron durante la cena.

Evaluación, emociones y continuidad

En la última jornada, el equipo multidisciplinar mantuvo encuentros individualizados con cada familia para valorar los avances logrados por los niños y niñas y establecer recomendaciones que faciliten la continuidad de los aprendizajes en casa. Estas orientaciones se trasladarán también a los profesionales de los Equipos Educativos, garantizando así un seguimiento coordinado y adaptado a las necesidades de cada participante.

Los educadores explican una de las dinámicas a los participantes

Los educadores explican una de las dinámicas a los participantes

Como cierre del programa, las madres participaron en un encuentro junto al psicólogo del equipo educativo. Este espacio permitió compartir emociones, intercambiar experiencias y reflexionar sobre los logros alcanzados, así como sobre las dificultades afrontadas durante la semana. Fue también una oportunidad para reforzar el apoyo mutuo entre las familias y poner en valor el papel que desempeñan en el desarrollo de la autonomía de sus hijos e hijas.

Con esta iniciativa, el CRE de la ONCE en Sevilla vuelve a evidenciar la importancia de combinar la especialización profesional con la participación activa de las familias. Una fórmula que sigue demostrando su eficacia para promover la autonomía, la inclusión y la calidad de vida de los niños y niñas con discapacidad visual, favoreciendo que las habilidades adquiridas durante la estancia en Sevilla continúen desarrollándose después en sus localidades de residencia.

| Equipo Pedagógico del CRE de Sevilla

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