FIRMA INVITADA | María Andrade, directora de El Independiente de Granada
¿Quién le teme a la igualdad?
Pertenezco a una generación de mujeres periodistas que tuvimos mayoritariamente hombres como jefes. Las mujeres que tenían responsabilidades en los medios de comunicación eran excepcionales. No solo por la excepcionalidad, pues eran muy pocas, sino por su valiente y admirable manera de ejercer el periodismo. Y eso las convertía en mujeres referentes, tan necesarias siempre, en todos los ámbitos. Esos techos de cristal, en el periodismo y en otros muchos sectores, siguen en pie, no se han derribado por completo.
Soy de esa generación de mujeres, como tantas otras despuLa ONCE dedicará un año más el sorteo del próximo 8 de marzo al Día Internacional de la Mujer. En vísperas de esta reivindicación, la directora de El Independiente de Granada, María Andrade, se asoma a la tribuna de Firma Invitada para reivindicar la lucha feminista y cuestionarse quién puede tener problemas en el avance de la igualdad.és, que en muchas ocasiones retrasó la maternidad para poder sacar adelante su carrera profesional. Créanme si les digo que, en una entrevista laboral, cuando los 30 años quedaban aún lejos, me preguntaron sobre mi disponibilidad horaria y si tenía hijos. No imagino semejante pregunta relacionada con las ‘cargas familiares’ a un joven periodista.
Generaciones de mujeres trabajadoras, dentro o fuera de casa, o en ambos casos, que deben asumir con el paso de los años el cuidado de sus mayores, una tarea que recae sobre sus hombros, que desgasta, que cansa. Que sigue siendo asumida, en inmensa mayoría, por las mujeres.
Y aquí estamos, trabajando, con una brecha salarial respecto a los hombres que se perpetúa, porque se reduce a un ritmo tan lento que, según cálculos sindicales, tendrían que pasar aún décadas para equilibrar mismos sueldos por mismo trabajo. Unas diferencias salariales que, en el caso de las mujeres con discapacidad, es aún más llamativa.
En este contexto, no me cabe más que preguntarme cómo es posible que se intente deslegitimar las reivindicaciones del 8M. Cómo es posible que se pongan en entredicho los avances en igualdad en lugar de apostar por aquellas iniciativas, que desarrollan particulares, empresas, organizaciones o corporaciones que apuestan por esos derechos.
¿Quién teme la igualdad? Esa debería ser la pregunta, este 8M y cualquier día del año.
Y una última cuestión que no se puede pasar por alto. Las mujeres necesitamos espacios laborales seguros y que respeten nuestra integridad. Espacios libres de acoso sexual.
María Andrade
Directora de 'El Independiente de Granada'