EN PRIMERA PERSONA: Ana Gómez, cantante: "Quiero seguir creciendo"
Se hace raro ver a Ana Gómez, (Málaga, 2009) en carne y hueso. De invadir nuestras pantallas en la pandemia, con tan solo once años, con su versión del challenge de Aitana y Bisbal a la grande con su participación en 'La Voz Kids'. La meteórica carrera de una artista en ciernes no es más que una promesa que ella se hace a sí misma "sobre todo, quiero seguir creciendo" dice la joven, que aun adolescente, ya lucha cada día por hacerse un hueco en la industria que ama.
"La palabra que la define es campeona, nunca ha conocido el no" dice su madre. Ana vino al mundo con osteopetrosis infantil maligna. Una enfermedad rara que hizo que a los nueve meses tuviera que tener un transplante de médula urgente. Perdió la visión, pero además, los médicos dijeron que no podría andar, ni oír, ni hacer muchas de las cosas que hace un niño normal por su sistema inmunológico. Pero Ana pronto demostró que ella no conocía esas barreras de las que hablaban los doctores. Poco a poco, y con la ayuda de las aulas de estimulación de la ONCE, la pequeña fue desarrollándose hasta alcanzar la normalidad "por eso ahora estoy sobreestimulada" bromea la joven. "Me defino como una persona inquieta, curiosa y sobre todo que siempre tiene que estar haciendo cosas - dice Ana - sea lo que sea".
La joven vive con su madre en la localidad malagueña de Guaro, en plena Sierra de las Nieves. Fue allí donde su vecina, en uno de esos aplausos sanitarios que inundaban las calles a las ocho de la tarde cada día, le propuso grabar lo que sería su primer éxito mediático. "Me dijeron que estaban haciendo un challenge y yo, que era muy fan, me apunté sin pensarlo mucho - cuenta - por eso está grabado así, con la manta, le pedí a mi madre que me grabara inmediatamente". Lo que empezó como una excusa para cantar pronto se viralizó: la voz de Ana, de por aquel entonces sólo 11 años, se escuchó en prácticamente todos los teléfonos del país. Incluidos, también, los dos intérpretes de la canción, David Bisbal y Aitana. Los medios se hicieron eco del de aquella niña que ganó aquel trend con autoridad y desparpajo.
Ana deslumbró a todos en su actuación en 'La Voz Kids'
La malagueña se declara gran fan de la estrella del pop salida de OT "saber que Aitana me vio fue un sueño hecho realidad". No duda al ser preguntada por su referente en la música, en su vida y su dueto soñado "Aitana, Aitana y Aitana. Directamente" afirma risueña. Otro de los caminos que llaman la atención de la joven es el mundo de la tele "mi sueño es participar en Operación Triunfo. Aún soy pequeña pero quiero por lo menos ir a hacer el casting y por qué no, quizá puede darse" fantasea. Mientras tanto, Ana está manos a la obra: cursa el Bachillerato de Artes escénicas en el Politécnico de Málaga. "Ahora que he empezado a formarme en lo que me gusta, estoy mucho más contenta con hacia donde voy" dice.
Cuando llegó a la ONCE, con apenas 5 meses, a Esther, la maestra de la casa a la que la asignaron, le dio miedo cogerla. "Era una cosita tan pequeña, se le veía tan vulnerable - cuenta hoy - pero ha sido una persona muy importante para mi vida, personal y profesional". Un sentimiento correspondido por Ana, a la que se le ilumina la cara al hablar de su 'Seño Esther'. "Me enseñó a hacer prácticamente todo, a mí y mi familia - le agradece - para mí es mi tita". También fue ella la que vio el potencial mediático en Ana, actuando las veces de 'representante' dando difusión y poniéndose en contacto con medios incluso.
"Aprendí a cantar antes que a hablar"
En su casa, Ana siempre tuvo música gracias a la insistencia de su madre también Ana
El hecho de que Ana cante es, si se quiere ver así, la consecuencia lógica de ese afán de estímulo que desde temprano recomendaron los profesionales a los padres. "En mi casa siempre ha habido mucha música. India Martínez, Malú, María Parrado... Aprendí a cantar antes que a hablar" cuenta con ilusión. "De pequeña teníamos el miedo de que no aprendiera a hablar - interviene la madre - y ahora lo que nos cuesta es que se calle" bromea. El registro de la joven malagueña abarca la totalidad del espectro: "canto de todo, y me gusta hacerlo. Pero creo que con las baladas, con la tristeza, es como más transmito. No quiere decir que no me guste cantar canciones alegres, pero es importante saber aprovechar sus puntos fuertes".
La madurez no ha sido solo algo musical: poco queda de aquella pequeña que saltó al estrellato con 11 años. Ahora, ya casi convertida en toda una mujer, se centra en crecer, en todos los ámbitos. Junto a la música y a sus estudios, ha encontrado otra pasión: el goalball. Federada, ha encontrado en el deporte otro estímulo "muy divertido y que me hace querer seguir mejorando". "Antes hacía judo, y llegué a ser subcampeona de España de judo, pero necesitaba algo que no fuera solo yo, y entonces probé a formar parte de un equipo de goalball y me encantó" cuenta ilusionada. Dos veces por semana, ella y sus compañeras se dan cita para compartir, además del deporte, un espacio y un rato más que agradable. "Me encanta entrenar, jugar y estoy toda la semana esperando que lleguen los martes y los jueves, o el día de partido".
"Al 2026 le pido seguir creciendo en todos los ámbitos"
La carrera de Ana Gómez dejó en 2025 grandes momentos
A sus 16 años, la vida de Ana no ha hecho más que empezar; sin embargo, ya tiene las cosas muy claras. "Si pudiera darle un consejo a la Ana (más) pequeña, le diría que no sobrepensara las cosasa. Que se dejara llevar confiando" afirma con ahínco. Inmersa como está en una época de cambios, "algunos muy complicados" dice su madre, ella asegura que tiene clara sus prioridades. "Al 2026 le pido seguir creciendo. En todas las facetas, en el sentido más amplio de la palabra, quiero seguir mejorando para convertirme en lo que quiero ser" concluye.
| CRISTÓBAL ANGULO