EN PRIMERA PERSONA: Inés Torralbas, escritora y afiliada
Las palabras dan forma a lo que no se puede tocar. En el caso de Inés Torralbas (Santa Coloma de Gramenet, 1962) también a lo que no se puede ver del todo. La escritora barcelonesa, residente en Córdoba desde 2015, acudió a la escritura cuando su discapacidad visual le hizo dejar su carrera como funcionaria de Justicia, y sirvió para retomar un idilio que ya casi había olvidado. Pero los premios pronto le dieron el espaldarazo que necesitaba y en 2021 lanzó su primera novela 'El demonio que me acecha' (2021). Con una acogida cada vez mejor, Inés ha profundizado en la novela negra y policíaca, y el pasado 2 de junio presentó "ante su gente" de la ONCE en Córdoba su nuevo libro, "Volver a nunca jamás".
Hay mucho talento y mucha pasión entre los afiliados por la escritura¿Es la literatura un campo 'privilegiado' para ser ciego?.
Yo creo que sí, a ver. Escritores ciegos o cegatos ha habido toda la vida. Desde Homero, imagínate tú, que este hombre, pues presuntamente era ciego. Entonces, lo que ocurre que ahora además tenemos muchas estrategias para poder escribir tú mismo, porque en en aquellos casos pues tenías que acabar dictando a alguien.
Hoy por hoy tenemos pues herramientas que nos permiten tanto leer, porque yo leo muchísimo, claro, en la ONCE tenemos primero una biblioteca inmensa y luego además hay audibles, el Kindle tiene la aplicación que puedes oír, yo compro libros y los leo.
Yo por lo menos siempre digo que la discapacida visual a mí me afecta en mi vida cotidiana y personal, pero a mí esa discapacidad no me impide escribir un diálogo o inventarme una historia. Creo que es muy importante sobre todo para nuestro colectivo, que dejemos de sentirnos con esa etiqueta. Somos escritores, con más o menos talento, pero la discapacidad no es algo que tenga que limitarnos.
El otro día estaba escuchando una conferencia en el aula senior y precisamente hablaban de personajes ciegos. de la literatura, sobre todo española, y una de las personas que intervenían me hizo una pregunta que me resultó muy chocante, dijo: "Es que hay escritores ciegos y y demás, tal, pero creo que solo se dedican a hablar de ciegos o de sexo", dijeron en ese momento. Claro, a mí me dieron ganas de decir, "Bueno, pero igual en ese orden no, porque antiguamente te decían que si practicabas mucho el onanismo te quedabas ciego".
Bromas aparte, creo que no hay suficiente información sobre la gente que trabaja que que somos ciegos o casi ciegos en nuestra propia organización, ¿no? Los propios lectores, porque no todos escribimos sobre eso. Yo no escribo ni mi historia personal, ni la he escrito nunca. Yo escribo ficción y como yo, muchos compañeros escriben relato corto, poesía, novela histórica, thriller...
Y entonces, en qué influye?
Mira, me han preguntado en algún en alguna radio que he ido justamente eso y yo digo que solo me influye mecánicamente, porque necesito adaptar los procesos, pero no en mi forma de crear.
En mi última novela hay una mujer ciega de nacimiento. Pero es que ese personaje yo lo necesitaba ahí, en esa novela, porque creo que es fundamental para lo que yo quiero explicar. Pero no todo versa alrededor de esa situación. Yo puedo crear cosas de todo tipo y como yo, muchos de mis compañeros.
Creo que hay que empezar a darse cuenta de que no necesariamente escribimos sobre ciegos aunque no veamos
¿Cuánto hay de Inés en sus libros?
Yo pienso que siempre, en todas mis historias y mis personajes, en la mayoría tiene hay algo de mí, porque son parte de mi de mi creación. O sea, yo los imagino, yo les doy forma. A veces, gente que me conoce me conoce muy bien, pues a veces me dice, "Te veo y te escucho."
Y entonces, incluso puedes pensar eso que que hay algo que subyace en esas historias de mi propia historia, pero es muy difícil que se pueda que se pueda ver claramente, porque se me tiene que conocer mucho, porque yo creo que, bueno, siempre uno acaba volcando parte de sus experiencias, pero no de una forma explícita. Yo lo que hago es ficción y las historias me han
Yo tengo una compañera que dice que, por ejemplo, en esta novela, la voz de Diego Villanueva, que es el protagonista, es un poco ‘cabrona’, ¿no? Porque yo soy un poco, pues bueno, así, y eso sí que se nota en mis narraciones desde luego.
¿Y en qué punto de su carrera te ubicas ahora mismo? ¿Qué significa este libro para usted en un momento creativo?
Sí, sí. Bueno, pues en este momento yo llevo 10 años escribiendo, esta es la cuarta novela. Para mí es un es un punto y aparte. Yo cuando he escrito esta historia, he sentido que ha sido la más completa, que he aprendido mucho y me siento mucho más segura de lo que hago. Profesionalmente, bueno, yo sigo trabajando, intento darme a conocer. Si no tienes publicidad y nadie sabe que existes, es difícil que te lean. Y todos escribimos para que nos lean. Me siento muy orgullosa del camino que he hecho.
Creo que a partir de ahora mis novelas van a tomar otra entidad o las historias, pero yo no reniego para nada de todo lo que he hecho anteriormente. Creo que en todo he puesto todo mi conocimiento, todo mi amor, toda mi pasión, porque eso es lo que yo desde luego tengo a raudales, pero sí que es cierto que creo que he llegado a una madurez en este sentido.
El talento de Inés ha sido reconocido por la ONCE en varias ocasiones a través de sus concursos
¿Cuál considera que es su mayor logro como literata?
Pues he tenido la suerte de ser reconocida, de recoger bastantes premios. Pero sin duda, cuando alguien me manda un mensaje, o hablo con él y me dice y me dice que ha pasado un un rato con tu novela maravilloso.
El otro día por Instagram una chica una lectora de de Cuenca me mandó un mensaje me dijo que le gustó mucho mi novela, esta la última.
Y me dice, "Estoy – dice - , te voy a contar algo, tengo tu novela la mesa de la cocina de mi casa y estoy desolada, porque es que me da tantísima pena dejar atrás estos personajes que tengo muchísima pena, pero he disfrutado mucho”.
Para mí eso te lo digo de verdad, vale más que todos los galardones porque eso es que lo que tú haces, eso que tú imaginas, que tú trabajas, llega. Dar felicidad, hacer sentir al otro, yo creo que es lo más grande que hay en el mundo. Es verdad que al principio, exponernos a ese juicio quizás pueda dar un poco de respeto, pero bueno, cuando sale bien, es una alegría inmensa.
También es verdad que hasta ahora nadie me ha dicho, "Ay, q vaya chusto, que no se has metido, menudo pestiñaco." No, hasta ahora la verdad es que estoy muy contenta. La gente reacciona, la gente que me va conociendo y va y me va leyendo, les gusta,
¿De donde salen sus ideas?
Yo empecé a escribir por buscar un espacio de hacer algo. Escribí mi primer relato. Llegó entonces un correo de la ONCE que se convocaba el concurso este de relato corto de Andalucía Ceuta y Melilla, y presenté ese relato y gané. Entonces dije "Bueno, pues voy a voy a" Entonces, seguí escribiendo relatos. Esos relatos cada vez se hacían más grandes. Yo pensaba "Ojalá tenga una idea para que surja una novela." Me encantaría poder escribir 300 páginas de una historia, Y un día pues surgió el chispazo de una idea. A mí me pasa eso, le voy dando vueltas a diferentes cosas hasta que pum, se une todo y veo ese principio y ese final, en abstracto, pero lo veo. Entonces, empecé escribir la primera. Y a partir de ese momento siempre ha sido así.
Voy uniendo ideas, las dejo ahí que vayan fluyendo hasta que de alguna forma natural aparece la trama entera. Porque yo sé más o menos cómo voy a empezar y sé dónde quiero llegar. Y las ideas son algo involuntaria.
Muchas veces he terminado una una novela y me ha dado mucho he he estado como muy concentrada y he dicho, "Bueno, voy a estar, yo que sé, dos o tres meses sin hacer nada porque quiero relajarme” y no puedo, porque tengo la necesidad de sentarme a escribir, lo que sea, relato corto. Si te viene, te viene. Claro, claro.
En la lectura, mucha gente quiere ahora haber leído sin leer, ¿crees que la gente ya no quiere escribir, sino haber escrito?
Hombre, es que yo pienso que uno lo que tiene que hacer es escribir. Uno no puede decir, yo dije, "Ojalá tenga una idea para escribir." algo extenso, que sea una novela, pero nunca me puse a decir, "No, no, es que me tengo que poner aquí delante y tengo que Y que no sale claro Sale esa idea y esa idea yo la voy desarrollando. De hecho, yo peco en la mis dos últimas novelas de extensa, porque yo no me fijo, yo solo quiero escribir.
Yo nunca me he propuesto escribir por escribir. De hecho, cuando alguien me dice, ¿por qué no escribe sobre no sé qué? Yo digo, "No, a mí no me mandéis, a mí no me me hagáis encargos porque yo no sé."
De todas formas, también te digo que ahora mucha gente, todo el mundo, muchos, muchísimos Mucha gente piensa que poder escribir 200 páginas encadenando palabras es escribir y eso no es escribir.
¿Cree que incluso se escribe demasiado?
Claro, bueno, pero es que eso es otro tema importante porque realmente en las librerías lo que se venden son los libros de las grandes editoriales. Los si me apuran los cuatro. Exacto. Que haya en ese momento. Sí, porque además como está saliendo novelas continuamente porque antes Pérez Reverte se acaba una novela y estabas con con aquella novela un montón de meses incluso años, hasta que volvía a salir algo. Ahora todos los años todo el mundo saca novela.
Para Inés, escribir es más que una pasión, es una manera de vivir
¿Qué consejo le daría a alguien que quiere aprender a escribir?
A ver, yo leer leo, yo creo que leer es importante, sobre todo para adquirir conocimiento, vocabulario y una serie de cosas. Pero yo creo que lo importante es que tengas creatividad, y eso es una cosa que se tiene o no se tiene.
Evidentemente poder estar abierto, ser observador, escuchar a la gente. Vivir. Es que eso es lo más estimulante.Yo escucho, escucho las historias, ves lo que pasa en todas partes, me encanta el teatro, , me gusta muchísimo las series, las películas, leo..
Creo que todo el mundo tiene un poco de creatividad, más o menos, pero nadie es capaz de decirle, "Bueno, si le doy una vuelta a esto, puede que sea una historia." Creo que la creatividad se puede fomentar sobre todo de pequeño.
Choca un poco que una persona tan creativa sea, en su pasado no tan lejano, un funcionario de la justicia, un burócrata, ¿no?
Bueno, yo trabajaba en la calle llevando las notificaciones, las citaciones, llevando a cabo y a efecto los lanzamientos, los embargos, todas estas cosas tan terriblemente feas. Eso pues nada, a mí me da un me ha dado un bagaje enorme. Además tenía la suerte de que estaba en un juzgado de instrucción y primera instancia y eso quiere decir que yo tocaba, o sea, allí se tocan todas las materias, civiles y penales.
Entonces, yo vivía las guardias con toda la delincuencia, iba a los barrios marginales y me relacionaba con todo el mundo y luego también vivía todas esas demandas civiles, de paternidad, de todos estos líos de divorcios y todo este tipo de cosas. Yo trataba con la gente.
Con eso te das cuenta de que hay un mundo fuera que no solamente es tu círculo personal, que hay malos que son malos, pero a veces no son tan malos y hay buenos que tampoco a veces.
Siendo una persona “independiente”, ¿le teme a la centralización de la lectura por parte de los grandes editoriales y autores?
Sí, pero también va por rachas. Por ejemplo, los géneros. A ver, romántica, romántica. Yo he leído novela romántica estupenda. Y también he leído novela romántica que es una bazofia, pero es que he leído policíaca porque ahora todo el mundo escribe policíaca e igual. La cuestión es tirar para adelante, yo he leído cosas policíacas que digo, es que se me ponen los pelos de punta, digo, pues claro, esto es fácil, o sea, no tengo que pensar. Esto funciona, pues ya está.
Yo estoy viendo pues novelas que como me las están metiendo con calzador, es que no me apetece ni siquiera leerlas. Yo he dejado grandes ‘hits’ literarios a medias porque no eran para mí. Creo que hay que hacer cosas diferentes, que tiene que haber para todo el mundo, que no todo no todos los libros tienen que vender un millón y medio de libros porque no es necesario.
¿Le afecta la crítica negativa?
Es una de las cosas que, por ejemplo, sí que no ocurre cuando a ti te publica una editorial importante. Quizás. Así te dicen "Esto no me gusta, este personaje lo quitas, este final es así." Y yo precisamente pues yo no escribo para eso. Yo escribo por lo que me da la gana. Entonces, yo a mí en GoodReads me han puesto reseñas, y yo siempre y cuando la la opinión, o sea, n me gusta porque me parece un rollo. A mí esa opinión no me merece ninguna ninguna credibilidad, o sea, no tenías el día, perfecto. Pero si tú me dices, mira, yo sobre ‘El demonio que me acecha’ tengo una reseña que pone ‘Me pareció predecible desde el principio, pero me parece una buena historia y me y me interesó muchísimo cómo llevaba la autora toda la trama, recomendable’.
Claro, ahí lo entiendo, es que esa era mi primera novela policíaca Yo considero que se puede opinar. Yo leo a muchos autores que me gustan con cosas y otras, digo, es que no puedo, es que he dejado el libro a medias. O he dicho, esta vez ha sacado el librito porque le tocaba, tendría que pagar algo de la hipoteca.
¿Se endiosa demasiado a los escritores?
Claro, no solo las escritoras, sino cualquier oficio creativo. Desde luego, yo como no me lo tomo como un trabajo, aunque disfruto. Si a mí me obligaran a decirnos que tú tienes que, pues a lo mejor dejaría de gustarme y de divertirme tantísimo.
Yo pienso que le le pone mucho glamour al asunto este de de la escritura
Yo intento trabajar por las mañanas, que es cuando mis hijos están, uno está durmiendo porque trabaja por las noches y el otro está estudiando, entonces estoy aquí sola y demás, pero no necesito ese sufrimiento y ese Muchas veces creo que revestimos todo esto un poco de teatralidad. , escribí Soy que Tiene que ser una. Sí, sí, sí, sí.
Para que parece que a ver que que es muy complejo, o sea, que escribir, que todo coincida, que todo esté bien, toda la el que escribe y necesita documentación cuando tenemos que documentarnos, es un trabajo arduo y y y y duro, pero que lo hacemos satisfactoriamente, sino por el amor de Dios. Sí, pero bueno, también a mí me pasa mucho que yo yo estoy muy descarado opinando.
Y sobre el hobby de leer, ¿se le da demasiada importancia también a veces?
Claro, es que leer es muy amplio. Es que a mí me gusta hay veces que tú coges un libro, lees un libro y es pues con con unas con unos personajes muy profundos que viven pues una serie de de acontecimientos para reflexionar y me parece estupendo, pero yo no no siempre quiero leer eso. Yo unas veces puedo leer eso, otras veces me gusta leer un libro de humor y partirme de risa con cuatro chorradas.
Otras veces me gusta muchísimo la aventura o precisamente el policíaco, porque eso me mantiene con la cabeza me gusta. Yo tengo que reconocer que yo puedo decir ahora, "Pues mira, he leído tal y cual y me ha gustado." vale, me ha gustado, pero aquí hay que decir, "Hostias, que qué pedazo de novelón."
No necesariamente todo tiene que ser opresión o es como el que escribe, por ejemplo, policiaca o thriller y todo tiene que ser en un páramo de hielo. Pues chica, puede haber asesinatos y y y puede haber asesinos en serie, pues la vega del Guadalquivir. Yo ya te digo, en Club Caribe, el Club Caribe es un prostíbulo que está y yo lo ubiqué en Almodóvar del Río, entre Almodóvar y Posadas.
En un género como el policíaco, ¿qué líneas rojas dibuja?
Yo pienso que, bueno, yo tengo unos límites que considero que que no hay que ser muy muy explícito porque creo que es, como le pasa a Carmen Mola, que todos son ahí gusanos y cosas así, yo no creo que sea necesario para poder explicar una escena escabrosa.
Igual en el sexo, quiero decir, hay gente que, "Ah, es que solo sale eso" Bueno, no. En la vida hay sexo, hay que explicarlo. Si el asunto viene, viene. Pero claro, hay que darle un poquito de sentido literario. No lo hagamos ahí a lo salvaje en el sentido de la explicación.
Aunque eso es culpa de lo audiovisual. Empieza una serie y lo primero que ves es a dos follando Te da igual que fueran sean hombres, mujeres, lo que sea. Que luego a lo mejor luego la la cosa va porque son pescas de perlas en no sé qué sitio, pero ya atrapan.
El público acogió con entusiasmo la presentación de Inés en Córdoba
¿Cual es su balance perfecot entre estética y contenido?
Yo creo que que puedes, o sea, que puedes equilibrar esas dos cosas, porque tú puedes explicar ese contenido y puedes utilizar las palabras adecuadas para que el que te lee entienda perfectamente lo que estás diciendo. Ojo, puede que sea necesario usar palabras malsonantes, por registro, por el personaje.
Pero tienes que dar una explicación. Yo pienso que desde luego no necesariamente tienes que sacrificar una cosa por la otra. Yo lo que sí que veo que ahora muchas veces llama muchísimo la atención utilizar, pues bueno, frases como muy ordinarias o personajes muy agresivos.
¿Qué le pide al futuro?
Pues mira, a a a a la trayectoria de escritora, lo que le pido, pues, es poder tener la posibilidad de de de seguir escribiendo como lo estoy haciendo, con la con la felicidad que conlleva mi forma de de trabajar.
Y bueno, pues poder llegar a más gente que me lean los máximos posibles porque esa es creo el el objetivo principal que te lean. No perder las ganas, la ilusión porque a veces es difícil en este mundo y la satisfacción de de poder seguir escribiendo.
Y a la vida, pues eso, poder seguir viviendo como hasta ahora, es que yo poco puedo pedir Con todos los requisitos, ¿no? Ver que mis hijos tienen una vida por lo menos cómoda y feliz y yo seguir con mis cosas, poder disfrutar,