Quiero ser vendedora de la ONCE

  • Boletín: BOLETÍN 151 marzo 2021

    Temática: Vendedores Aspirantes a la venta durante una jornada de formación en la Delegación TerritorialAspirantes a la venta durante una jornada de formación en la Delegación Territorial

    ¿Qué hay que hacer para ser vendedor de la ONCE?

    Es una pregunta muy común de muchas personas que quieren trabajar como vendedores de la ONCE atraídos por la seguridad que les brinda la marca ONCE y la estabilidad en su puesto de trabajo y no saben cómo abrir esa puerta a su futuro.

    Todos los interesados deben dirigirse al centro de la ONCE más próximo o al portal web PorTalento, de Inserta, y presentar el certificado de discapacidad emitido por la Junta de Andalucía, con una discapacidad igual o superior al 33%, o la pensión de incapacidad permanente total que emite el Instituto de la Seguridad Social, junto al currículum vitae.

    Luz María Aguilera  y Jesús Poyón durante el curso de formación en Sevilla

    Es un requisito imprescindible porque el cien por cien de la plantilla de la red de ventas de la ONCE tiene algún tipo de discapacidad.

    Tan pronto como se recibe esa solicitud se inicia el proceso que continúa con la entrevista de trabajo que evaluará el perfil de los candidatos.

    ¿Cuáles son los parámetros que más se valoran?

    La experiencia comercial adquirida y la trayectoria laboral relacionada con la atención al público son baremos muy apreciados en un candidato a la venta. Como lo es el dominio de los cálculos y la flexibilidad horaria. Aunque se valora, sobre todo, su disposición y actitud social y su nivel de compromiso. “El criterio es dar siempre una oportunidad a las personas que aspiran a ser vendedores ya que tienen la necesidad de encontrar empleo para dar seguridad y estabilidad a sus familias”, afirma la jefa del Departamento de Juego de la ONCE en Sevilla, Tamara Conde.

    Tamara Conde, jefa del Departamento de Juego en la Delegación Territorial

    Superada la entrevista, el candidato o candidata dispone de 15 días para que presente toda la documentación requerida y abrir así el correspondiente expediente que le conducirá a su período de formación. Antes deberá pasar un reconocimiento médico, por parte del médico de empresa, y confirmar que su condición física es compatible con la venta. “Las personas deben saber que si poseen una pensión por incapacidad les habilita por ley a tener una discapacidad del 33% y por tanto pueden trabajar con nosotros porque nos encontramos con muchas personas que piensan que al tener una pensión de incapacidad total no pueden trabajar con nosotros y sí que podrían optar a un puesto de trabajo en la ONCE”, subraya Conde.

    ¿En qué consiste la formación?

    La formación incluye seis jornadas que combinan teórica y práctica en las que los aspirantes a la venta reciben clases sobre la cultura institucional de la ONCE; normativa sobre el puesto de agente vendedor, sobre cómo desarrollar las funciones operativas y logísticas comerciales del puesto, la liquidación de los productos o su recepción; y técnicas de venta, manejo del Terminal Punto de Venta (TPV), pago con tarjetas y actividad en la calle.

    En la parte más teórica, la de cultura institucional, los candidatos reciben información sobre la historia de la ONCE desde sus inicios hasta la actualidad. “Cuando se les cuenta que la ONCE es un referente a nivel mundial en cuanto a discapacidad y volumen de trabajo que crea y que todo eso se hace gracias los ingresos de los productos de juego y que ellos van a ser los próximos protagonistas, parece que a la gente le cala”, explica el vicepresidente del Consejo Territorial en Andalucía, Ceuta y Melilla, José Antonio Ornedo. “Y saber que van a generar ilusión en estos tiempos de tanto pesimismo es otro motivo de orgullo”, añade.

    Pilar Caballero impartiendo una de las jornadas de formación teórica en la Delegación Territorial

    Más del 90% de los aspirantes aprueban al año los dos exámenes que deben realizar al finalizar la formación, el teórico con preguntas tipo test y una prueba práctica con el TPV. “Con lo que más disfrutan nuestros aspirantes es con el TPV, para ellos es como esa máquina mágica que saca cupones, los activos, paga premios, realiza pagos con tarjeta, eso para ellos es magia porque es una máquina muy intuitiva y disfrutan muchísimo”, afirma Pilar Caballero, trabajadora del área de Juego en la Delegación Territorial. “Y lo que más se les atraganta –reconoce- “quizá todo lo que lleva la logística porque es mucha información para un período corto de tiempo donde tienen que asimilar tantas cosas que son obligatorias como una liquidación, una retirada de cupones, una confirmación o activación de los libros”. “Pero agradecen mucho los cursos y se van todos con una satisfacción muy grande”, concluye.

    ¿Qué sorprende más a los aspirantes?

    A los aspirantes, que, por norma general, llegan a la ONCE sin conocer más allá de su actividad comercial, les sorprende el equipo humano y la gran infraestructura organizativa que hay detrás de cada vendedor, la cantidad de herramientas de formación gratuita y aplicaciones que tienen a su disposición, incluidos cursos de inglés comercial para responder a las necesidades de los turistas, según reconocen los responsables de Juego.

    Jesús Poyón, de Gines (Sevilla), 36 años, perdió el pie izquierdo y parte de un dedo de la mano derecha como consecuencia de una meningitis que le sobrevino cuando se encontraba en el Carnaval de Cádiz. Tras dos meses en coma salvó la vida, pero pensó que su historia laboral acabaría ahí después de haber trabajado desde bien joven en la hostelería y como comercial. “Esto te hace ver las cosas de otra manera. Antes por cualquier tontería te montabas un mundo y ahora afronto todo con mucha positividad y te das cuenta que hay mucha gente que necesita más ayuda de la que se da”, explica Jesús al finalizar una de las jornadas formativas.

    El vendedor Juan Antonio Guillén, mentor de los aspirantes a la venta en Sevilla

    Animado por su cuñado, también vendedor de la ONCE, dio el paso de solicitar la venta. “Con mi edad, sin estudios y con mi discapacidad pensaba que no había tantas oportunidades. He conocido varias empresas y ahora he conocido la ONCE y la verdad es que es una maravilla”, reconoce. Lo que más le ha sorprendido a Jesús es la dimensión de la ONCE. “Yo era muy ajeno a la gran empresa que es la ONCE, no sabía que ayudaba a tanta gente, para qué usa los recursos. Sabía que había gente en la calle vendiendo cupones, pero nunca me paré a pensar en qué se basaba y cómo funcionaba. Y me ha sorprendido muchísimo”, comenta. Tras la formación, Poyón reconoce que, si pasa la prueba, saldrá a la calle con mucha ilusión. “Si tú sales a trabajar con una ilusión por un trabajo nuevo, imagínate si encima ese trabajo ayuda a otras personas. Muchísimo más contento y con muchas ganas de empezar”, afirma.

    ¿Cómo son los primeros días de venta?

    Aprobado el examen los nuevos vendedores realizan dos días de prácticas en las que están acompañados por un mentor que les asesora en todas sus dudas. Juan Antonio Guillén, vendedor de la ONCE en el barrio sevillano del Cerro del Águila, acumula ya nueve años como mentor de los nuevos aspirantes a la venta y les recomienda, sobre todo, que sean constantes y que conozcan bien el producto. “Es verdad que son muchos productos, muy distintos unos de otros, y a veces se ven perdidos porque el TPV da mucho respeto. Pero no se deben agobiar nunca –subraya-, ni ponerse nerviosos o dudosos delante de un cliente. Los modales son importantes, tienen que estar pendientes, ser respetuosos y atender al cliente mirándole a la cara, dándole explicaciones si es preciso, y saber que representamos una marca que se llama ONCE”, concluye.

    A partir de ahí solo queda esperar a la firma del contrato y la asignación del puesto de venta, que la ONCE procura siempre que sea en una zona próxima a su domicilio o esté bien comunicada. “Les asesoramos sobre el barrio y los posibles flujos de público, les presentamos a otros vendedores para que se conozcan y les transmitimos tranquilidad y confianza”, cuenta José Angel Hernández, promotor comercial en la Delegación Territorial.

    José Ángel Hernández, promotor comercial en la Delegación Territorial

    A su juicio, la formación que reciben los aspirantes a vendedores les prepara para salir a la calle con todas las garantías. “El primer día es lo normal que cualquier vendedor se sienta un poco nervioso –reconoce Hernández-, pero tienen que estar tranquilos porque estamos ahí para que desarrollen su trabajo con total tranquilidad y confianza”.

    Para reforzar ese apoyo, en las primeras semanas de venta cuentan con visitas presenciales de su gestor comercial además de disponer del servicio telefónico de atención al vendedor para resolver cualquier duda que pueda surgir durante su jornada laboral.

    ¿Son las mujeres una prioridad?

    En coherencia con el compromiso de la ONCE por la igualdad, la red de ventas se ha marcado como objetivo priorizar la captación de vendedoras y lograr una paridad total en el ámbito de Juego. “Es un reto que nos hemos propuesto a corto y medio plazo –subraya la responsable de Juego en la Delegación Territorial-. Las mujeres deben saber que este trabajo es también para ellas, que pueden desempeñar con total tranquilidad, les permite desarrollarse personal y profesionalmente, y persigue la conciliación laboral y familiar en condiciones de plena igualdad”. A su juicio, las mujeres aportan a la venta sensibilidad, capacidad de escucha, empatía al cliente y tesón, valores muy apreciados por el público.

    “Los aspirantes saben que en la ONCE se trabaja duro, pero se ganan unos salarios dignos, se les da estabilidad laboral y se les valora –resume Tamara Conde-. No olvidemos que la mayoría son personas que los han incapacitado para sus trabajos habituales y la ONCE les abre una puerta a la esperanza”. A su juicio, lo más gratificante de todo el proceso que conduce a la venta es comprobar que esta oportunidad laboral que les ofrece la Organización constituye un regalo de vida. “Al final lo que hacemos con todas las personas que llaman a la puerta de la ONCE para trabajar como vendedores es regalarles una vida nueva, una vida llena de oportunidades, en las que su discapacidad no les limita, sino todo lo contario, les genera una nueva oportunidad de darles una estabilidad a su familia. Porque cuando llegas a una edad y por circunstancias de la vida te incapacitan para tu trabajo habitual es muy satisfactorio para esas personas encontrar este empleo con nosotros”, dice Conde.

    Ana Rocío Cabello, en una de las jornadas de formación para los aspirantes a la venta

    Con un 69% de discapacidad y con una pérdida progresiva de la vista Ana Rocío Cabello se declara expectante después de haber superado las pruebas y con muchas ganas de comenzar las prácticas para salir a la venta y dar pronto un premio en su pueblo, Coria del Río (Sevilla). “Salgo con mucha ilusión”, reconoce. “Deseando empezar, estar en la calle, poder trabajar y tener un futuro para mi, que es lo que más ilusión me hace. Y dar un premio claro, cuanto antes lo dé, más gente se pegará a mi supongo”, se ríe.