A fuerza de voluntad

  • Boletín: BOLETIN 171 ENERO 2023

    Temática: Servicios Sociales María Dolores López, Voluntaria del Año de la ONCE en la provincia de JaénMaría Dolores López, Voluntaria del Año de la ONCE en la provincia de Jaén

    Los voluntarios siguen siendo un servicio esencial para facilitar los desplazamientos, la autonomía y la vida de las personas ciegas o con discapacidad visual grave. En el marco de la celebración del Día Internacional del Voluntariado la ONCE ha vuelto a rendir homenaje a los seleccionados como Voluntarios del Año, ejemplos de dedicación, compromiso y solidaridad. En el último año, un total de 656 voluntarios dedicaron 57.053 horas de voluntariado y realizaron 37.293 servicios dentro del ámbito de la ONCE en Andalucía.

    Rafael París Gonzalez, 62 años, militar jubilado, es voluntario de la ONCE en Cádiz desde que entró en la reserva en 2018. Después de 42 de carrera militar por las principales sedes de la Armada, en Rota, Cádiz, San Fernando, Ferrol o Madrid, como alférez de navío, equivalente a teniente del ejército, eligió la ONCE para seguir encauzando su vocación de entrega y servicio público. “Quizá las personas ciegas me generaban más compasión a la hora de poderles ayudar”, reflexiona ahora. “La ONCE es una entidad bastante arraigada en España y muy querida, con una opinión muy favorable de todos los ciudadanos”, añade.

    Rafael comparte con el resto de los voluntarios gaditanos un grupo de WhatsApp que coordina la trabajadora social en Cádiz, Silvia Rodríguez, y que se encarga de solicitar los servicios que los usuarios necesitan. “Hoy tengo que acompañar a un señor al hospital. A veces tienes que entrar dentro hasta la consulta como si fuéramos un familiar”, explica. Como jubilado, a Rafael le gusta pintar, ir al gimnasio con su mujer y pasear por Cádiz, pero, siempre que puede, prioriza cualquier necesidad que surja para ejercer como voluntario.

    El voluntario del año en Cádiz Rafael París acompañando a un afiliado

    “Para mí es una gratificación personal muy alta, poder dar la mejor versión de uno mismo”, reconoce orgulloso. “Lo más satisfactorio es poder cubrir esa falta o necesidad que pueda tener una persona para poder ayudar sin pedir nada a cambio, es una gratificación personal”, subraya. Para el militar retirado la solidaridad es un valor muy importante de la sociedad actual. “Hoy estoy ayudando a esta persona, pero, es que a lo mejor mañana lo puedo necesitar yo”, dice. “Yo sí creo que somos una sociedad solidaria. El pueblo español en general es muy solidario, quizá haya períodos en los que va la gente a lo suyo, pero cuando hay que arrimar el hombro y hay que aportar, ahí estamos, eso nos caracteriza al pueblo español”, sostiene.

    Rafael suele acompañar siempre al mismo grupo de afiliados, con uno de ellos incluso queda todos los jueves por las tardes para pasear y tomar café porque necesita andar y salir de su casa. “Saber escuchar es importante -admite-. La proximidad que tienen con el voluntario les hace tener un plus de confianza que con la vecina de en frente”.

    Juan Miguel Cabello Fernández, afiliado a la ONCE desde hace año y medio por una retinosis pigmentaria, se ha adaptado a su nueva situación con determinación, después de 50 años como ginecólogo en distintos hospitales de la provincia de Cádiz. Ahora ya no se atreve a salir solo a la calle para evitar caídas innecesarias y prefiere acudir al servicio de Voluntariado antes que pedir favores a amigos o familiares. “A mí me parece un servicio fantástico, muy agradable, con un personal muy preparado. Cuando necesito que alguien me ayude, quien mejor que un voluntario, que lo hacen con una delicadeza, una entrega y una amabilidad fantástica, al menos esa es mi experiencia”, afirma. “Si uno no puede hacer una cosa tiene que ayudarse de alguien, y quien mejor que alguien que tenga una preparación”, añade. Juan Miguel recomienda vivamente al colectivo de afiliados que recurran a este servicio. “Que no se lo piensen ni un momento”, añade.

    Juan Alcántara, voluntario del año en Córdoba, realizando un acompañamiento

    Afiliado a la ONCE desde 2016 por un glaucoma, Juan Alcántara, 64 años, ha sido administrativo de un taller de joyería en Córdoba capital durante 43 años. En septiembre del año pasado se estrenó como voluntario en la ONCE y acompaña a dos afiliados los martes y jueves, uno de paseos y otro de gestiones. “A mí me ha aportado bastante desde que estoy jubilado -explica-. Tengo algo que hacer, un motivo para salir, y me permite relacionarme con más gente”. A pesar de su discapacidad visual, Juan se muestra orgulloso de haber aprendido con los usuarios, con menos resto visual que él, como se debe cruzar una calle o tener más cuidado con las barreras arquitectónicas al desplazarse por la ciudad. “Yo lo recomiendo porque se aprende mucho”, dice. Y se muestra especialmente orgulloso del cambio que ha dado uno de los usuarios a los que habitualmente acompaña. “Ha variado de la noche a la mañana, estaba algo deprimido, y desde que salimos a la calle está animadísimo”, presume.

    Emilia Martínez, 38 años, trabajó en una cooperativa agrícola de Baza, recogiendo pimientos y berenjenas, hasta que un accidente en el campo le reventó una hernia de disco que le condujo a varias operaciones. Con un 33 por ciento con discapacidad entró en la ONCE como vendedora en 2019 y su vida cambió por completo. “El campo es muy duro -resume-. Aquí hay mejores condiciones laborales en todos los sentidos. Es un cambio de vida radical, en el campo estás solo y aquí tratas con la gente”.

    Jesús Cabrera, Voluntario del Año en la provincia de Huelva

    El ejemplo de su padre le llevó también a ofrecerse como voluntaria al poco tiempo de comenzar como vendedora. “Mi padre trabajaba en la vendimia en Francia, en Burdeos, y tenía dos vecinos ciegos totales, que venían de una ciudad al pueblo a ver a una tía, y mi padre los recogía en la estación del tren para acompañarlos”, recuerda ahora. “El 15 de marzo de 1987, a la vuelta de uno de esos acompañamientos, mi padre se mató con el coche con 29 años y eso me marcó muchísimo. No sé si es por casualidad, pero si puedo ayudar aquí lo hago, y algo de consuelo me da”, afirma con emoción. Su madre y su hermano siguen viviendo en Francia.

    “Tras el accidente no hacía nada, llevaba cinco años encerrada en la casa, y saber que puedo valer para algo reconforta -reconoce-. Me siento útil ayudando a personas que están peor. He aprendido a saber guiarlos, a saber escucharlos, y yo después me planteo, ¿me estoy quejando de algo si ellos están mucho peor que yo? ¡Si nunca se quejan!”.

    Voluntarios del año

    Coincidiendo con la celebración de este Día Internacional la ONCE distinguió a los Voluntarios del Año con homenajes en los distintos centros de reconocimiento a su entrega solidaria. Como Rafael París en Cádiz, Juan Alcántara en Córdoba o Emilia Martínez en Granada, en cada provincia la ONCE ha premiado a los designados como Voluntarios del Año por su dedicación y entrega.

    En Almería Francisco García, 58 años, voluntario deportivo, ciclismo en tándem desde julio de 2019, una persona muy concienciada y comprometida con la difusión del ciclismo en tándem y con la defensa de la accesibilidad fue elegido Voluntario del Año en la provincia.

    En Huelva, Jesús Cabrera Prieto, 34 años, voluntario desde 2021, recibió el reconocimiento de la ONCE por su implicación con afiliados con sordoceguera. En Jaén fue María Dolores López, 62 años, maestra jubilada de Úbeda, quien recibió esa distinción. En Málaga, Irene María Jurado, voluntaria desde 2014, tiene realizadas ya 1.315 horas de voluntariado. Ha realizado servicios en las áreas cultural recreativo, deporte y acompañamiento.  Voluntaria implicada y dispuesta para cualquier tipo de servicio. Y su predisposición con los servicios realizados con menores con otras discapacidades asociada a la visual y su alegría y capacidad de detección de necesidades entre sus beneficiarios, le han hecho merece la distinción como Voluntaria del Año.

    Emilia Martínez y Francisco García, Voluntarios del Año en Granada y Almería

    Mientras que, en la provincia de Sevilla, Ángeles María Rodríguez, 37 años, de Osuna, voluntaria desde 2016, resulto la Voluntaria del Año en la provincia. Con una discapacidad del 35%, Ángeles realiza tareas de acompañamiento a servicios médicos, compras diarias, ayuda para lectura de documentos, atención telefónica o visitas a afiliados. 

    “Poder saber que me siento útil me llena mucho porque realmente de cada usuario que pide un servicio yo aprendo cosas de ellos, de sus vivencias y sus experiencias, es muy gratificante la verdad. Lo recomiendo, hay que tener tiempo, pero si se puede, lo recomiendo desde luego”, reconoce.

    Más de 100.000 servicios

    El Servicio de Voluntariado de la ONCE terminó 2022 superando la cifra de los 100.000 servicios prestados a personas ciegas o con discapacidad visual afiliadas a la Organización. Además, entre enero y octubre se había atendido a 6.154 personas afiliadas, lo que supone un 16,14% de incremento respecto al mismo periodo del año anterior y casi dos puntos más sobre todos los atendidos en 2021, lo que da muestras de la gran acogida que este servicio tiene entre el colectivo.

    Con motivo del Día Internacional del Voluntariado, que se conmemoró el pasado 5 de diciembre, al que la ONCE dedicó su cupón diario con el lema ‘Hazte voluntario, cuida el mundo’, el coordinador general del Servicio de Voluntariado de la ONCE, José Ángel Barazal, sostuvo que “la evolución en los últimos años ha sido muy creciente ya que hemos pasado de prestar unos 50.000 servicios y llegar solamente a un 4% de afiliados a sobrepasar los 100.000 servicios y estar por encima del 10% de población afiliada”.

    La ONCE cuenta actualmente con 3.050 personas voluntarias de la propia Organización y de 79 entidades colaboradoras, entre las que figuran organizaciones como Cruz Roja, Grandes Amigos o Fundación ONCE. Para hacer voluntariado en la ONCE no se exige ningún perfil determinado ni es necesaria formación específica ni experiencia previa. Cualquier persona mayor de 18 años que quiera dedicar su tiempo a esta labor social, puede hacer voluntariado.

    Reconocimiento a la ONCE en la celebración del Día del Voluntariado en Algeciras

    Casi uno de cada dos servicios de voluntariado prestados en la ONCE se concentra en el programa de acompañamiento telefónico, tan necesario para paliar situaciones de soledad no deseada, un aspecto al que el Grupo Social ONCE dedica una especial atención. Pero también los voluntarios y voluntarias de la Organización prestan otro tipo de apoyos, como el acompañamiento presencial a personas ciegas para realizar gestiones o acceder a lugares desconocidos o poco accesibles, la ayuda para practicar deporte o participar en actividades de ocio o, incluso, para la descarga de aplicaciones o uso de tecnología.

    En octubre pasado se firmó un convenio de colaboración en materia de voluntariado entre la ONCE y Fundación ONCE, con el fin de complementar la oferta de voluntarios y realizar conjuntamente acciones de voluntariado por y para las personas con discapacidad en general. Actualmente, Fundación ONCE tiene 905 voluntarios inscritos.

    El Servicio de Voluntariado de la ONCE es una iniciativa social de apoyo a las personas afiliadas a la institución que, a causa de su ceguera, sordoceguera o baja visión, necesitan ayuda para realizar determinadas actividades cotidianas que permitan su total inclusión. Este servicio está presente en 135 centros de la ONCE, en los cuales se puede solicitar información y desde los que se gestionan acciones de voluntariado.

    Plan de Voluntariado específico

    En la actualidad, los más de 3.000 voluntarios de la ONCE llevan a cabo su labor a través de diferentes programas de voluntariado:

    Programa de acompañamiento, para atender a quienes no poseen un grado de autonomía personal suficiente y no disponen de personas para acompañar en tareas cotidianas como visitas médicas o compras, entre otros servicios.

    Programa acceso a la información, con el que se da apoyo a personas con dificultades de acceso a la información a través de las herramientas tecnológica y/o informáticas existentes. Incluso para leer cartas u otra documentación.

    Programa deportivo, para facilitar la promoción deportiva de base, individual o grupal de los afiliados.

    Programa cultural-recreativo, para hacer accesible la cultura y el ocio a las personas afiliadas, facilitando la participación de estas.

    Programa de Difusión-Tutorización, para facilitar a nuevos voluntarios el conocimiento necesario para esta acción.

    Programa de Voluntariado Internacional, que extiende estas iniciativas a personas ciegas y con discapacidad visual grave de otros países.