EN PRIMERA PERSONA: Victor Meliveo, creador audiovisual y escénico

  • Boletín: BOLETÍN 148 diciembre 2020

    Temática: Entrevistas Victor Meliveo se declara un humanista heterodoxoVictor Meliveo se declara un humanista heterodoxo

    “El punto de vista es el grado de libertad que tenemos”

    Victor Meliveo (Málaga 1980) es un ser profundo en esencia. Un humanista 2.0. Experto en edición de vídeo, colorimetría, fotografía personal y postproducción cinematográfica, primer Premio y Premio del Público en el Festival de Málaga en 2006, acaba de montar la exposición ‘El cine un viaje a la búsqueda del espectador’ en Zaragoza y ultima un proyecto inclusivo de envergadura internacional, ‘fullTIME’, que va a suponer todo un revulsivo en las artes y un ejemplo para la sociedad de este siglo XXI tan, tan raro. Todo en su obra refleja lo que es, un hombre de circo, de ciencias, culto, profesional, riguroso, vital, un volcán inagotable de creatividad, un provocador reflexivo, algo heterodoxo también, al que la pandemia ha situado ante nuevos paradigmas que, en su caso, constituyen el material perfecto para la creación. Victor perdió gran parte de su visión haciendo lo que más le gusta, malabares pero ha convertido su discapacidad visual en todo un valor añadido. Es un auténtico crack de lo audiovisual y una gran persona. Lo que venga, a partir del COVID, será suyo.

    Usted se ha criado entre partituras, bandas sonoras y guiones cinematográficos. ¿Estaba predeterminado a ser un artista?

    Realmente el primer antecedente artístico que conozco en la familia es mi abuelo, que era ginecólogo, pero a su vez cantaba ópera, incluso llegó a cantar con Alfredo Kraus. Y tengo primos súper máquinas (pianistas, cantantes de reggae o de audiovisuales). Pero la primera vez me subí a un escenario fue con mi hermana Paula, a los 8 años, como figurantes en la ópera Madame Butterfly en el Teatro Cervantes de Málaga. Y bueno, con todo esto, yo era de ciencias puras, como mi madre, que pese a tocar la guitarra, solfear maravillosamente y bailar, se decantaba más por materias como las Matemáticas, la Química o la Física. Realmente un entorno creativo no se limita al arte, ya que puede ser de carácter técnico o incluso científico en muchos aspectos, y no creo que haya diferencia en los campos o que deba haberla. La creatividad y la imaginación es humana sea el espectro que sea (de hecho, normalmente hay primero avances científicos-técnicos y luego pasan al terreno artístico, como en el caso de la arquitectura, todo lo digital e incluso la fotografía o el cine). Pentagramas, valencias, leyes físicas de sonido y luz,... todo está íntimamente relacionado, estrechamente unido. Podría haber estudiado Física teórica o Dramaturgia y Semiología, y en el fondo, estas materias no estarían tan alejadas. 

    No jugaba a ser actor de pequeño.

    No exactamente. No tuve iniciativa propia con algo artístico hasta un verano con los malabares, y también empecé a tocar la guitarra en ese momento, pero al final, no sé por qué, el mundo escénico y audiovisual fue ganando terreno en mi vida. He hecho de todo, en multitud de campos y disciplinas (desde infografía, a componer bandas sonoras de cortos y teatro, a auxiliar de producción en publi), y en el fondo no soy intérprete, lo he comprobado durante años (aunque pueda actuar porque conozco bien las técnicas y el camino para llegar a mejorarlas), pero no soy actor.

    ¿Cómo surge su pasión por las malabares?

    Pues con un amigo practicando, un buen día, descubrimos que si hacíamos eso mismo disfrazados y maquillados en un pasacalles, nos daban cinco mil pesetas de la época… y a partir de ahí todo es historia. Al principio nos fabricábamos nuestro propio material (incluso mazas hechas con caña y gomaespuma), y al poco tiempo, estábamos de gira con diferentes compañías por cientos de pueblos andaluces y españoles durante muchos muchos años. Recuerdo con especial cariño la etapa en la que actuábamos con Joaquín Nuñez, magnífico actor malagueño (con Goya incluido), y desde ahí, quedé profundamente enamorado del teatro de calle, de la furgoneta y del contacto directo con el espectador. 

    Es usted un hombre de circo. ¿Qué le aporta?

    El circo moderno aporta mucho al mundo escénico. Es un banco de pruebas y una experimentación mucho más innovadora y libre que otros géneros de la escena. Quizás su virtud es su precariedad, el uso de menos medios, tener necesidad de más imaginación, y, por tanto, un uso más “teatral” de los recursos que muchas veces el propio teatro. El circo ha inspirado a grandes directores de escena y otros artistas durante siglos, y es donde se conjugan la música, la danza, la interpretación, la manipulación de objetos… La comedia del arte, la figura del juglar, el clown, el Circo y teatro de Calle tienen, a mi juicio, elementos básicos en común. “Menos es más”, y el circo parte de mucho menos, para alcanzar una economía artística envidiable. Dario Fo, Grotowski, Meyerhold, Peter Brook, Barba, Pavis,... y más modernamente Dv8, Leo Bassi, Wim Vandekeyvus, Marina Abramovic, Momix, Raw Art Cirkus, La Fura, Aurélia Thierrée,... son algunos de mis referentes escénicos más presentes, y todos beben de una u otra forma, de las variedades, la inclusión, la danza y el circo. 

     

    “A todos nos hacen falta más horas de circo”

    El creador malagueño sostiene que la profesionalidad debe ser parte del arte

    ¿El mundo está demasiado encorsetado? ¿Le hacen falta más horas de circo?

    A todos nos hacen falta más horas de circo creo yo. Horas de arte, de juego, de desarrollo y creatividad.. en la ciencia, en las letras, en lo social o incluso en lo político, hace falta un trabajo duro para un cambio en buena dirección. Hacen falta Humanidades, Educación Primaria y Secundaria con asignaturas de arte, un redireccionamiento de todo lo cultural, de los medios. Hay que hacer un triple mortal en cadeneta o un “mill-mess” de 7 pelotas, como se diría en argot circense.

    Y perder casi la visión con 23 años, precisamente haciendo malabares, ¿resultó traumático?

    Totalmente, claro que sí. La pérdida de un sentido o su merma en un alto grado, hace que todo de repente cambie. Empieza una adaptación continua, ya para siempre, con la que vas a tener que convivir quieras o no. Son las cosas de la vida, que, o te lo tomas de una forma, o de otra, pero seguirá siendo así. Por eso pienso, que el “punto de vista”, es el grado de libertad que tenemos y debemos usarlo de la forma más sabia. Hay puertas que se cierran y ventanas que se abren, y hay que jugar las cartas que te han tocado de la mejor manera posible.

    ¿Cómo ha condicionado su trayectoria profesional su discapacidad visual grave? ¿Cambió el enfoque de su vida en algún sentido?

    Pues yo acababa de terminar la licenciatura de Dirección de Escena y Dramaturgia, y con la poca agudeza visual que me quedó, me era más difícil leer, que usar la cámara de fotos, es más, la cámara digital me ayudaba a ver cosas que capturaba en imagen y después ampliaba, como con los móviles ahora, pero en 2004. Tras esto, yo ya venía haciendo algo de vídeo, cortos, videoarte, sonido para espectáculos escénicos, luces… y el salto al audiovisual fue algo natural pienso yo, ayudado como decía antes, por la tecnología digital para suplir ciertas dificultades. En mi obra y mi oficio, pienso que todo refleja lo que soy y cómo trabajo, así que todo lo que estoy aprendiendo y como lo estoy aprendiendo, es gracias a mi condición. Se desarrollan otros sentidos y otras formas de abordar los problemas, sobre todo es una condición mental, que va derivando en hechos físicos-técnicos. Pero como decía Oscar Wilde, “Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.” 

    ¿Cómo salvaslos obstáculos a la hora de trabajar? ¿Y en qué medida esa limitación influye en su creatividad artística?

    Hay cosas que se pueden salvar y otras no. El mundo digital y las nuevas tecnologías facilitan ciertos aspectos de la vida diaria y del propio trabajo. Por ejemplo, en fotografía, me explicaban que, en Bellas Artes en dibujo, se usa el truco de entornar los ojos mientras se copia del natural, para obviar los detalles y basarte en la composición general, en lo estructural y más importante; en mi caso la falta de detalle es un obstáculo a salva y me ha permitido tener mucho desarrollo sin distracciones en aspectos básicos formales. El mundo de la postproducción de sonido es otro ejemplo, donde disfruto desde haciendo foleys para publi y cine, a sonido ambisónico/3D para piezas de VR360 (Virtual Reality). Yo suelo decir también que quizás no soy el mejor montador, pero soy el más rápido, y es que en el proceso de aprendizaje de un software la falta de visión te ralentiza al principio, pero gracias a tener que automatizar funciones y conocimientos (como los shortcuts por ejemplo), hace que luego se sea mucho más rápido que el resto, parece una paradoja, pero así es.

    Hablar de creatividad conlleva talento y capacidad de generar nuevas ideas, nuevos conceptos. Sin embargo, en alguna ocasión usted ha dicho que no cree en la inspiración, solo en la técnica. Explíquese.

    Quiero decir, que por medio de la técnica uno puede ejecutar el acto artístico (sea cual sea) cuando pasa ese flash, musa, idea o inspiración, la cual caerá en saco roto si no está toda la técnica preparada y afinada. La inspiración también se induce, o se cita como decía Joaquín Turina, y por supuesto, cuando uno tiene que currar, hay que ser más de oficio que otra cosa. Un actor de cine, por ejemplo, no puede esperar a estar “inspirado” para hacer una escena mientras más de 40 compañeros están esperando; la profesionalidad debe ser parte del arte. 

    Pero estará conmigo en que ese proceso creativo, en su caso audiovisual, exige imaginación como base de toda obra.

    Imaginación para la vida, para investigar nuevas moléculas químicas, nuevos materiales, nuevos lenguajes de programación o nuevas propiedades cuánticas; o incluso necesitamos aún más imaginación para crear inteligencia artificial que pueda llegar a tener imaginación ella misma (no estamos tan lejos hoy en 2020 con las nuevas tendencias de Deep Learning y Machine Learning). Soy profundamente humanista, y pienso en el caso de Davinci o los antiguos griegos, donde el saber era todo uno y las disciplinas se complementaban e interrelacionaban estrechamente unas con otras.

     

    “La fotografía tiene mucho que ver con el teatro”

    Victor Meliveo define al error como un avance dinamizador y necesario

    ¿A usted la creatividad le permite cometer muchos errores?

    “La creatividad es permitirte cometer errores, el arte es saber cuáles quedarte”, Scott Adams. En el mundo del caos en el que vivimos, con la ya conocida tendencia a la entropía del universo, las nuevas teorías de matemáticas fractales, la serendipia, la epigenética o los principios de la física a nivel de muones y bosones, nos indican claramente, que el sistema prueba-error está mucho más presente en la naturaleza de lo que jamás hubiéramos pensado. El error es por definición avance, intento, y, por tanto, es totalmente dinamizador y necesario.

    Se licenció en Dirección de Escena y Dramaturgia después de estudiar Arte Dramático por la Universidad de Málaga. ¿Por qué se decantó precisamente por la fotografía?

    Lo he dicho alguna vez, y me parece raro cada vez que lo digo, pero la fotografía, tiene mucho que ver con el teatro. No es el cine el que más se asemeja al teatro, no, es la fotografía. Ciertos elementos de simpleza, de sencillez… Incluso la manera de “pensar” conceptos es similar. Para cerrar un posible círculo, se decía también por ahí que “la fotografía se parece más a la literatura que a la pintura”. De todas formas, no me he decantado tanto, ya que el trabajo en video, el montaje, el etalonaje, sonido, el videoarte y la video instalación, me siguen llamando poderosamente. Realmente siempre uso recursos aprendidos en unas disciplinas u otras, y creo que eso me acompañará en todo mi camino, consciente o inconscientemente, pero creo en lo heterodoxo, en la mezcla.

    Con la discapacidad visual que tiene, ser experto en colorimetría, la ciencia que estudia la medida de los colores y que desarrolla métodos para la cuantificación de la percepción del color, tiene su aquel, ¿no cree?

    Al ser de ciencias, ¡ME ENCANTA LA FÍSICA! Escuchar hablar de Isaac Newton o de fotones o de longitudes de onda, aplicados a un hecho tan artístico e interesante como es dar color a una imagen y jugar con la psicología del color, es algo que me apasiona. Vuelvo a remarcar mi creencia en que la compartimentación y no relación del conocimiento no nos ayuda para nada.

    La colorimetría, al final, son ondas, medidas por vectorscopios, histogramas, RGB parades, el ojo (con toda su complejidad), y finalmente el cerebro… la visión es un proceso tan fascinante y tan poco conocido que realmente me apasiona a todos los niveles. Solo conocemos el globo ocular con muchos misterios aún por resolver, y cosas como la visión en el cerebro, se desconoce casi totalmente (pese a que cada vez hay más estudios y se consiguen nuevos avances en neurología). El color, realmente está en nuestra mente. Herramientas que se están desarrollando ahora mismo, como chips cerebrales (presentado el primero en la historia por Elon Musk en 2020) o resonancias más precisas, harán que en los próximos años veamos una rápida evolución en toda esta rama del conocimiento y la tecnología asociada a ello.

    Casi resulta una provocación. ¿Se siente un provocador?

    Mmmmmmm… realmente no. Puede parecer poco lógico, pero creo que después de ciertas explicaciones todo el mundo puede entenderlo. 

    Con respecto a la provocación, es una de las armas que tiene la comunicación, aunque yo soy más de una provocación reflexiva, más de digerir contenido, por medio de la experiencia estética (sea de belleza o no belleza), e intentando siempre dejar una ventana abierta al juicio del espectador.

    Usted ha sido alumno de Miguel Oriola, fallecido este mes, el maestro rebelde de la fotografía española. ¿Es su referente? ¿Se siente en alguna medida heredero de su legado?

    Oriola ha sido uno de los mejores profesores que he tenido nunca. Por supuesto es referente para mí, tanto a nivel artístico, como a nivel personal. Su manera de ser, muy polémica a veces, le otorgaba esa visión tan personal que tenía del mundo que le rodeaba. Un auténtico maestro, curiosamente, también muy relacionado con el teatro.

    ¿Como heredero?, uf, demasiada responsabilidad. Pero sí que llevo lo que aprendí con él por bandera, y lo transmito también a mis alumnos ahora. Con Miguel, hablé recientemente para su participación en el proyecto ‘fullTIME’ y él fue tan generoso, tan amable como siempre; por eso ‘fullTIME’ si es un homenaje directo a Oriola, un creador que vivió a tiempo completo volcado en su pasión.

    ¿Comparte con él esa concepción transgresora de la fotografía?

    Él era diferente, sus fotos eran diferentes. La transgresión hoy día no se sabe bien lo que es, dónde queda. Tras pasar por las viejas ya viejísimas vanguardias, por todo el recorrido de los 70s, los 80s,... hasta llegar hoy día, hemos de reencuadrar si lo transgresor es lo moderno y diferente, o lo antiguo, lo clásico y lo inmovilista. Quizás vivimos en estructuras circulares sin darnos demasiada cuenta.

    Ha realizado trabajos de producción audiovisual para el actor y director Antonio Banderas, la compañía Fura del Baus o la cantante Concha Buika. ¿Cómo es trabajar con los grandes de la escena?

    Pues una pasada, trabajar con gigantes es siempre súper enriquecedor. Banderas es con quién más he trabajado a lo largo de los años, y es realmente un genio, del arte, de la dirección, de la vida… Es magnífico trabajar con él y poder verlo creando en cualquier disciplina, porque es un creador polifacético y poliédrico donde los haya, además una excelente persona muy volcada con iniciativas solidarias y culturales en Málaga y en todo el mundo. Los grandes artistas siempre tienen mucho que enseñar, y hay que estar ahí bien dispuesto para absorber el máximo posible.

    Desde el pasado 22 de octubre y hasta el próximo 11 de enero, el Centro de Historias de Zaragoza ofrece la exposición ‘El cine un viaje a la búsqueda del espectador’ que usted ha montado con el equipo de Kándale Films, que dirige Kike Mesa. ¿Cuál ha sido su aportación? ¿Cómo es el teaser que ha realizado para esta exposición?

    Pues me he encargado principalmente de la publicidad audiovisual, y también ciertas labores edición de sonido y algo de grafismo. El Teaser intenta transmitir el espíritu de la exposición, esa intención de llegar a todos los espectadores para contar la historia del cine de otra manera. Grafismo, ritmo, dinamismo, animación, beats y un look contemporáneo, pero para todos los públicos. Lo que Kándale Films imprimió en el recorrido de la expo, eso mismo, he intentado yo reflejar en el teaser. La voz locutada, de la genial actriz Pepa Mesa, aporta cercanía y personalidad, y es la misma voz que escuchamos en la audiodescripción adaptada de la expo, lanzada y complementada con un sistema de códigos QR que hace que todo sea realmente inclusivo e inmersivo.

     

    “Hay que trabajar más fuerte para avanzar en accesibilidad”

    .Meliveo se declara un súper fan del blanco y negro

    ¿Qué es ‘fullTIME’ y qué pretende con este proyecto?

    ‘fullTIME project’ es un trabajo artístico, social y colaborativo, que cuenta con la participación de numerosos y prestigiosos artistas internacionales de primer orden y de diferentes disciplinas (fotógrafos, músicos, escritores, poetas, actores/actrices...). El proyecto nació de una propuesta de exposición de la Semana de la ONCE de Andalucía, justo antes del inicio de la pandemia mundial del Covid19. Entre los numerosos y diversos artistas que participan en la iniciativa, hay algunos que son ciegos totales o con baja visión, otros no. Ganadores de Premios Pulitzers, de National Geographic, WorldPress Photo, Emmy award,,... forman el elenco de esta ambiciosa e innovadora propuesta aún en desarrollo, que tiene como objetivo crear una pieza de video-instalación para exposiciones basada en la diversidad y la integración, combinando los diferentes materiales creados por los artistas colaboradores.

    Víctor, ¿por qué cuesta tanto apostar por una verdadera inclusión en el mundo artístico?

    La inclusión cuesta mucho, no solo en lo artístico. Hay que trabajar aún más fuerte y con mayor ahínco para conseguir avances en la accesibilidad, en la inclusividad. Lo inclusivo no solo se refiere a discapacidades, lo inclusivo es una propiedad o una carencia de casi todo lo que hacemos en relación con otras personas. El arte quizás, puede ayudar a conseguir afinar esa inclusión, tendiendo puentes donde lo horizontal gana puntos frente a lo vertical. Yo opino que es una buena dirección y una magnífica herramienta. Pensamiento lateral, pensamiento crítico, desarrollo de la inteligencia asociativa y emocional.

    La pandemia ¿le ha afectado en su estado de ánimo? ¿Influye en su creatividad?

    Claro. Como decía Ortega y Gasset, yo soy yo y mis circunstancias. El ánimo de todo el mundo ha sido tocado, a nivel global, es una pasada realmente. Estamos en nuevos paradigmas y eso es material perfecto para la creación. El cambio es necesario, y el cambio hay que tratarlo, digerirlo o capearlo, o hasta provocarlo en cierta medida, y esa es la historia del arte, la historia de la humanidad, en resumidas cuentas, siempre un paso más allá, siempre curiosidad, descubrimiento, expresión.

    ¿No tiene la sensación de que con el Coronavirus hemos retrocedido al blanco y negro?

    MMMMMmmmmmmm, depende. Hay cosas que van para adelante y otras para atrás. Es un shock grande, y depende como se tome, habrá avances o retrocesos según el área y los casos concretos. Me encanta el blanco y negro anyway (de todas maneras), súper fan.

    ¿Cuál sería la fotografía de esta pandemia?

    ¡Uf qué difícil! Un plano general, big picture… por suerte o por desgracia, es la primera vez que hay algo así tan global, ya que otras pandemias “mundiales” estaban realmente más limitadas geográficamente, y esta, nos aúna a todos, a los cinco continentes, con todas las personitas dentro. ¿Globalismo o Globalización? Ahí dejo la pregunta abierta.

    ¿Siente la necesidad o la responsabilidad de tener que levantar el estado de ánimo de la sociedad a través de sus obras?

    No exactamente, de hacer pensar sí. Tengo cosas más críticas que son quizás menos luminosas que ciertas piezas de video arte o incluso comedia que he trabajado mucho, pero en general, todo lleva algo de tragicomedia, de símbolos mixtos entre el ying y el yang. La diversidad de miradas sobre tu propia manera de componer la realidad, es lo que provoca un terreno fértil para transmitir un discurso, sea para levantar el ánimo o no. “La tragedia, vista con el tiempo, se convierte en comedia”, Anton Chejov.

    ¿Hemos aprendido algo como sociedad?

    Estamos en ello (espero), y los resultados los veremos con el tiempo y más perspectiva. Ahora mismo estamos in the very heart of the storm (en el epicentro de la tormenta) y no podemos ver con claridad. El tiempo lo dirá.

    Y tras este fatídico 2020, ¿a qué aspira Víctor Meliveo en este ya 2021?

    En 2021 realmente espero que la situación general no sea muy catastrófica, que los diferentes sectores aguanten o incluso recuperen algo, y que todo el mundo tenga ciertas esperanzas y ganas de trabajar para sacarlo todo adelante lo mejor posible. A nivel personal, espero que las improvisaciones que vamos a tener que hacer, las hagamos con cabeza y con corazón, con inteligencia y pasión, con ciencia y arte.

     

    LUIS GRESA