EN PRIMERA PERSONA: Teresa Rodríguez, catequista

  • Boletín: BOLETÍN 169 NOVIEMBRE 2022

    Teresa Rodríguez, a la entrada de la Parroquia de La Paz, en el barrio del Porvenir de SevillaTeresa Rodríguez, a la entrada de la Parroquia de La Paz, en el barrio del Porvenir de Sevilla

    “La sociedad está muy perdida”

    Teresa Rodríguez (Sevilla, 1959) lleva una década como catequista en la parroquia de San Sebastián de Sevilla, en La Paz. A los ocho años perdió la visión por completo, estudió Derecho, aunque nunca lo ejerció, y ha desempeñado distintos puestos de responsabilidad en la ONCE en Sevilla. Ahora, ya jubilada, se dedica a “salir fuera a evangelizar con ilusión”, como pide el Papa Francisco, una tarea que ha cambiado mucho en los últimos años en una sociedad -sostiene-, desorientada y falta de valores.

    ¿Cuándo y cómo prendió en usted la llama de la docencia como catequista?

    La primera vez fue en COU. Nos pidieron reforzar a los que iban a hacer la Primera Comunión en los últimos meses y ahí empecé. Y la verdad es que me gustó muchísimo, me llamó poderosísimamente la atención. Luego lo dejé, me fui a vivir a Santander. Allí una madre montó una Catequesis en su casa para sus hijos y vecinos y me pidió que la diera y la dí. Luego me trasladé a Sevilla.

    Usted se quedó ciega a los 8 años. Supongo que a esa edad la fe no ayuda a superar la barrera que conlleva la ceguera.

    Hombre, influye la fe de tus padres. Mi padre y mi madre eran gentes muy alegres y con una fe muy grande. Y ellos te lo transmiten; que Dios sabe más y que sabe por qué, aunque nosotros no lo entendamos. Pero yo tampoco me planteaba nada en esa época, con 8 años no te planteas nada.

    ¿Nunca ejerció Derecho después de acabarlo?

    No, salieron las oposiciones de la ONCE y empecé a trabajar. Fui directora en La Algaba, estuve en Servicio de Rehabilitación en el CRE y al frente de Cultura, animación y Deporte en la Delegación Territorial.

    ¿Y todo este tiempo ha estado impartiendo Catequesis?

    No, no. Medio curso en COU, dos años en Santander, y ahora desde que me jubilé estoy empezando el décimo año de Catequesis.  en Sevilla.

    ¿Ha cambiado mucho la Catequesis de hoy con la que se hacía antes?

    Yo creo que sí.  Antes se usaba mucho la memoria, ahora los niños no la usan para nada. Absolutamente para nada. Es una Catequesis mucho más participativa, que ellos pregunten si no entienden algo, intentas hacerla muy amena -no digo que antes no fuera amena-, pero los niños han cambiado. Los niños de hace 30 años no son los mismos que los de ahora, ni muchísimo menos, porque las familias han cambiado. Ahora a la Catequesis te llegan niños que no saben el Ave María. Tienes que empezar muy por abajo.

    ¿Hay mucho desfase entre lo que se enseña en la parroquia, en la escuela y en la familia?

    Son ámbitos distintos. En la escuela solo ven las cosas desde un punto de vista científico, empírico, que se puedan ver y tocar, y la fe no es una cosa que se pueda ver ni tocar. ¿Con la familia? Hay familias que intentan transmitir la fe a sus hijos y eso se nota en cuanto llegan muchísimo.

    En el mundo en el que vivimos, año 2022, ¿cómo se transmite esa fe?

    Lo primero que debe tener uno claro es que si los apóstoles se hubieran callado al principio la fe no se hubiera transmitido. Por supuesto la fe es un don de Dios que algunos tenemos la suerte de tener, otros no. Nosotros creemos que Jesucristo está vivo porque resucitó. El trato con Jesucristo va afianzando esa fe poco a poco. Se dan cuenta que efectivamente hay algo más, que no se termina todo aquí.  

    “La Catequesis influye en la vida”

    "La Biblia no es incompatible con la evolución", sostiene Rodríguez

    ¿Cuál es el perfil del buen catequista?

    Lo primero que debes tener es fe y ser practicante. Gustarte el trato con los niños, la enseñanza y tener una disponibilidad; no puedes llegar a la Catequesis sin haberte preparado nada, tienes que pensar cómo explicas eso, cómo lo pueden entender, buscar material que te ayude, e intentar ver también la situación de los niños porque cada niño tiene su situación. Y cuando tienen un problema intentas hablar con la familia porque puede haber un problema de fondo.

    ¿Actualizan mucho su formación?

    Tienes que estar actualizándote siempre: para explicar bien las cosas y ver desde un punto de vista de fe los temas que van surgiendo.

    La Biblia no es un libro científico, sino que contiene verdades de fe-a veces con lenguaje simbólico-. Por ejemplo, la narración de la creación no es incompatible con la teoría de la evolución: El ser humano está compuesto de alma y cuerpo. El cuerpo de Adán y Eva lo creó Dios a partir de una materia que Él mismo había creado anteriormente; pero hasta que no le infunde el soplo de vida, es decir, el alma, no hay ser humano. Después, el cuerpo se transmite a través de los padres, pero es Dios quien en cada caso crea directamente el alma. Vemos que no es incompatible la Biblia con la evolución. 

    ¿Cómo se enseña a rezar en el año 2022?

    Con oraciones vocales básicas e intentando que no las digan como un papagayo, sino pensadas, y enseñando que rezar es también hablar con Dios y decirle si estás harto o supercansado. Eso también es oración y es rezar. Rezar es hablar con Dios con oraciones vocales y una oración mental, lo que tiene uno en ese momento en la cabeza o en la vida.

    ¿Jesús está en el móvil?

    En Internet hay cosas malísimas y también muy buenas. Existen páginas web que pueden ayudarnos a tratar a Dios y a profundizar en la fe. Pero Jesús nos dejó su enseñanza que está recogida en el Nuevo Testamento, y la Iglesia con los sacramentos, y éstos no están en el móvil.  

    ¿Cree que las redes sociales son un instrumento adecuado y útil para la difusión del Catecismo?

    Ahora mismo doy Catequesis a niños de 11 años, y. A esa edad no suelen tener móvil. Cuando son más mayores te apoyas en el móvil, por supuesto, con 13, 14 ya empiezan a tener WhatsApp, usan Internet, pero cuando son más chiquititos no.

    A su juicio, la Catequesis, ¿mejor en la parroquia o en el colegio?

    Pues no lo sé. Los padres pueden optar por la asignatura de religión que no es lo mismo que la catequesis. Otra cosa es la catequesis en aquellos colegios que -independientemente de esa asignatura de religión- preparan específicamente para los sacramentos. En esos casos, hay padres que optan por la parroquia o por el colegio. 

    ¿Y cómo hace para que la Catequesis resulte atractiva a esa franja de edad? ¿Cómo consigue mantener la atención?

    Es difícil porque los niños están constantemente distrayéndose, es así. Intentas hacerles muchas preguntas para ver si lo entienden o no. Que participen mucho. Yo utilizo mucho los concursos, una o dos veces al trimestre, y hacemos equipos. En mi parroquia la Catequesis siempre se da con dos catequistas y planteamos equipos sobre el tema que hemos visto, así se fijan mucho más. 

    ¿Cómo reaccionan sus alumnos cuando la ven por primera vez?

    De manera bastante natural, quizá se queda alguien un poco cortado, pero yo de verdad que no he notado nada raro.

    ¿Y ha necesitado algún tipo de adaptación específica para impartir sus clases?

    Si, el libro de Primera Comunión y el de Confirmación están en braille, pero no en sonido, y creo que debería estar también en audio. Hay personas que no son braillistas y hay niños afiliados que prefieren audio porque se manejan mejor. Quizá no lo haya solicitado ningún afiliado. 

    “La familia es el espacio natural para la evangelización”

    Teresa Rodríguez cree que "la mujer tiene la misma importancia que el hombre" en el seno de la Iglesia Católica

    Verdaderamente la familia es el espacio más importante para consolidar esa enseñanza que imparten en la parroquia o en la escuela, ¿no cree?

    Es que es el espacio natural para la evangelización. Si para una persona es importante la fe, intenta transmitirla a sus hijos porque piensa que es lo mejor que tiene. La vida cristiana no es teoría, es amor, generosidad etc., y es en la familia donde se viven esos valores   porque nos quieren por lo que somos.

    ¿Cómo valora la familia en la Andalucía de 2021? ¿La ve sólida y con valores o más bien desestructurada?

    Hay de todo. Hay todo tipo de familia en la sociedad actual, como en todas partes. Hay familias monoparentales, tradicionales, hay todo tipo de familias. Pero la familia es importante en todo caso, porque es donde se educa el niño en los valores humanos.

    España es un país mayoritariamente católico, pero no practicante. ¿Qué cree que ocurre para que quienes han seguido una formación cristiana hasta la confirmación no siguen después de una forma activa esa doctrina?

    Si uno no vive como piensa termina pensando cómo vive. ¿Qué pasa? La sociedad ha evolucionado muchísimo, entonces, todos cometemos fallos, si tú vives una cosa que no está de acuerdo con tu fe, terminas apartando la fe. Es muy difícil de reconocer que no lo estamos haciendo bien en el fondo.

    ¿Le frustra mucho ese laicismo social en el que vivimos?

    A mí me da mucha pena cuando veo una persona que ha practicado, de pronto deja de practicar. Pienso que da muchas vueltas la vida y al final no sabes cómo va a terminar esa persona. Pero el problema es si es feliz o no, porque creo que se resquebraja algo dentro de uno cuando no vives conforme a lo que piensas.

    Piensa que los católicos practicantes son más felices que los no católicos.

    Creo que sí, porque tenemos una esperanza que no la tienen los otros.

    ¿Y cree que defender la fe en un mundo como el de hoy es un acto de valentía?

    En determinados ambientes sí que lo es. 

    ¿Qué le inquieta más de la sociedad de hoy, el hedonismo, el egoísmo, el materialismo, la falta de valores?

    La falta de valores. 

    ¿Cómo definiría a la sociedad que tenemos ahora mismo?

    Está un poco perdida. La sociedad está muy perdida, precisamente por esa falta de valores. 

    ¿Especialmente la juventud?

    Todo el mundo se mete mucho con la juventud, pero yo creo que tiene una inquietud muy grande y hace cosas por los demás estupendas, hay mucho voluntariado en juventud, muchísimo. Y no podemos meter a todo el mundo en el mismo saco, en la juventud hay de todo.

    Pero cuando dice que la sociedad está perdida, ¿a qué se refiere, a que antepone el interés y el beneficio a la persona?

    Si, se antepone el beneficio a la persona; pero cada vez nos choca menos.

    Y la pandemia, ¿nos ha hecho mejores como sociedad? ¿Nos ha cambiado en algo?

    Nos ha enseñado que no somos autosuficientes para nada. Que de pronto viene una cosa y se te cae todo el mundo abajo. Pero, sí, seguramente hay gente que es bastante mejor porque se ha dado cuenta de eso. Pero mucha gente no ha cambiado nada.

    ¿Qué opina del papel que, todavía en pleno siglo XXI, la Iglesia Católica concede a la mujer?

    Me remonto a tiempos del primer siglo, que la mujer no contaba absolutamente para nada. En cambio, Jesucristo cuando resucita se aparece a una mujer lo primero. Entonces la mujer tiene mucha importancia, tiene la misma que el hombre, para la Iglesia también. Otro tema es el que está de moda que es por lo de sacerdocio. Pero tiene mucho que aportar, igual que el hombre, cada uno con sus características psicológicas.

    Usted no observa desigualdad en el seno de la Iglesia Católica entre hombres y mujeres.

    No. Cuando Jesucristo instituyó el sacramento del Orden, transmitió el poder de consagrar y de perdonar los pecados a los doce apóstoles, que eran todos hombres. Pero en el resto de las cosas no hay diferencia.

    “Salid fuera a evangelizar con alegría”, dice el Papa. ¿Es lo que usted hace Teresa?

    Intento hacerlo, intento hacerlo, como siempre hay fallos, pero sí, intento que sea una cosa alegre.

    ¿Qué es lo más gratificante de todo lo que hace?

    Cuando ves a un niño con un problema y al final consigues que se sienta mejor. Pero el día de la Confirmación es para mí el día más especial de toda la Catequesis.

    | L.G.