Andaluces al son de Labordeta

  • Boletín: BOLETÍN 166 JULIO 2022

    Temática: Cultura Actuación de Código Bushido y Laura Diepstraten en la Sala Oasis de Zaragoza durante la Bienal | Foto: Carmen SayagoActuación de Código Bushido y Laura Diepstraten en la Sala Oasis de Zaragoza durante la Bienal | Foto: Carmen Sayago

    “Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra, que ponga libertad…”. La letra del ‘Canto a la Libertad’ de José Antonio Labordeta, el verdadero himno de Aragón, interpretado por todas las corales de la ONCE arropadas por la Orquesta de Plectro Ciudad de los Califas de Córdoba, que contó también con la hermosa voz de la almeriense Laura Diepstraten, pusieron el broche de oro a la 17 Bienal de Música ONCE celebrada en Aragón del 2 al 5 de junio.  Más de 200 músicos y cantantes con ceguera o baja visión participaron en esta cumbre de la música en la que cerca de 6.000 aragoneses disfrutaron de alguno de los once conciertos que se celebraron en siete ciudades aragonesas.

    Actuación de la Orquesta de plectro Ciudad de los Califas en la Bienal de Música | Foto: Salvador Arellano

    El broche final llegó el domingo 5 de junio a la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza con la interpretación de ‘El Canto a la Libertad’ de José Antonio Labordeta, a cargo de todas las corales promocionadas por la ONCE que han estado en la Bienal de Música: Allegro, de Valencia, que contó entre sus filas para el acto de clausura a Laura Diepstraten; Alaia, de San Sebastián; Breogán, de A Coruña; y el coro Fermín Gurbindo, de Madrid; y las dos corales aragonesas invitadas, la Polifónica de Ejea de los Caballeros y el Coro de la Unión Musical Nuestra Señora de los Pueyos de Alcañiz. Junto a ellas, la música de la Orquesta de Pulso y Púa Ciudad de los Califas, de Córdoba, y la voz de la joven jotera Rocío López Laborda, artista también promocionada por la Organización, que puso en pie a todo el público.

    Actuación de Laura Diesptraten en la Sala Oasís de Zaragoza | Foto: Carmen Sayago

    Durante los días anteriores, la 17 Bienal de Música ONCE pasó por el Teatro Marín de Teruel, donde tuvo lugar el concierto inaugural; el Teatro Municipal de Alcañiz; el Teatro de la Villa de Ejea de los Caballeros; el Centro Cultural Manuel Benito Moliner, en Huesca; el Teatro Cervantes de Borja; el Teatro Capitol de Calatayud; y en Zaragoza, la sala Luis Galve también en el Auditorio, el Oasis Club Teatro y la Sala Bóveda del Albergue.

    Junto a las corales y la orquesta, formaron parte del programa un amplio y variado cartel de artistas de muy diferentes estilos musicales: la Lambroten Brass Band de Zaragoza, que anunciaba la cita musical con uno de sus alegres pasacalles; David Viñolas y su ‘Nucli Trío’ e Ignasi Terraza (ambos de Barcelona), Ayuma, Robin Dee y Alma de jazz (todos de Madrid), y Teo y sus Lazarillos (Zaragoza), en una apuesta clara por el jazz; JaceMan (Madrid), Código Bushido (San Sebastián) y  Laurel Canyon (Murcia), en pop-rock; las voces de Aminah (de origen ugandés asentada en Menorca), Xiara y su ‘Suelo de Calíope’ (Vigo), Ludmila Mercerón (cubana con residencia en Zaragoza), Laura Diepstraten (Almería), Gloria Geberovich (argentina afincada en Huesca) y Rocío López Laborda, con su jota aragonesa; y la música clásica con el piano de Ignasi Cambra (Barcelona) en un concierto benéfico a cargo de la Asociación de Mujeres Aragonesas con Cáncer Genital y de Mama (AMAC-GEMA).

    La presentadora Patty Bonet con Diepstraten | Foto: Carmen Sayago

    Además, la Bienal contó con la participación de tres grupos aragoneses invitados: los mencionados el Coro de la Unión Musical Nuestra Señora de los Pueyos, la Coral Polifónica Ejea, y el grupo de pop zaragozano Delacueva, que cerró a lo grande la noche de Pop-Rock, en la Sala Oasis de la capital aragonesa.

    La 17 Bienal de Música ONCE volvía a la región después de que tuviera que ser aplazada en 2020 a consecuencia de la pandemia, de ahí que el director general de la ONCE, Ángel Sánchez, se refiriera a ella como “la Bienal de la revancha” (contra la COVID) durante sus palabras de clausura.

    Clausura de la Bienal en el Auditorio de Zaragoza | Foto: Carmen Sayago

    Sánchez explicó que las personas ciegas hacen la música de una forma diferente, pero con el mismo objetivo que el resto de los músicos, comunicar con ese lenguaje universal de las personas, los sentimientos: alegría, tristeza, amor, pasión…”. Hay que reconocer, aseguraba el director general, “el talento y la constancia de estos artistas que hace posible que hayan llegado aquí, con la ayuda de la ONCE, para desarrollar ese esfuerzo personal y poder defender la ilusión desde el escenario”.

    La organización y desarrollo de esta Bienal, que arrojó un resultado extraordinario, contó con la colaboración del Gobierno de Aragón y de los Ayuntamientos de Teruel, Zaragoza, Huesca, Alcañiz, Ejea de los Caballeros, Calatayud y Borja, así como de las salas de música donde han tenido lugar los conciertos, las Bodegas Borsao y la Asociación AMAC-GEMA. Y contó además con la implicación de los hoteles Ilunion Romareda y NH Ciudad de Zaragoza, que alojaron a los más de 200 músicos participantes en la Bienal.

    “Un instrumento de integración único”

    “Llegamos a esta Bienal de Música cargados de ilusión y de ganas, muchas ganas de ofrecer nuestra música al público aragonés, y creemos que no hemos defraudado, por los aplausos intensos e interminables del público asistente a nuestros dos conciertos, en Huesca y Calatayud”, explica Rafael Romero, director de la orquesta de plectro ‘Ciudad de los Califas’, integrada por músicos ciegos o con baja visión de la ONCE de Córdoba.

    “Nos ha encantado participar un año más en este encuentro donde la música es protagonista -añade-, reencontrarnos con nuestras corales amigas de San Sebastián, Madrid, A Coruña y Valencia en los ensayos, y conocer a los nuevos talentos como Rocío López Laborda con la que tuvimos el placer de interpretar el Canto a la Libertad en Calatayud y convivir con ella en estos días.

    Detalle de la interpretación de los músicos de la 'Ciudad de los Califas' | Foto Salvador Arellano

    Los cordobeses participaron también en el concierto de clausura en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza, la catedral de la música y las artes escénicas de Aragón. “Siempre es especial la clausura de las Bienales porque unimos el trabajo de todos, y ponemos nuestros sentidos para que las obras suenen de una forma única y eso emociona”, reconoce Rafael Romero.

    “Nos sentimos muy orgullosos de pertenecer a esta institución -concluye-, y que cada dos años podamos  mostrar el trabajo que realizamos en nuestra orquesta, un grupo muy cohesionado, demostrando que la música es un instrumento de integración social único”.

    La ganadora de la última edición de la Eurovisión para cantantes ciegos, la almeriense Laura Diepstraten, actuó de forma individual en Teruel y en la mítica Sala Oasis de Zaragoza, donde interpretó su canción ‘Otra visión y actuó también con los vascos del Código Bushido, y compartió también actuaciones con la coral Allegro como una parte más del coro valenciano tanto en capital de las Cinco Villa, Ejea de los Caballeros, como en el acto de clausura, en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza.

    Diepstraten considera que su paso por Aragón ha resultado una experiencia "absolutamente extraordinaria y enriquecedora". Bla, bla...

    Foto final de todos los participantes de la 17 Bienal de Música ONCE en el Auditorio de Zaragoza | Foto: Carmen Sayago