Tecnología al alcance de los dedos

  • Boletín: BOLETÍN 132 junio 2019

    Temática: Servicios Sociales El móvil se ha convertido en una herramienta indispensable para la accesibilidad en las nuevas tecnologíasEl móvil se ha convertido en una herramienta indispensable para la accesibilidad en las nuevas tecnologías

    En plena era digital, los dispositivos inteligentes que, en su mayor parte, se manejan de forma táctil han transformado nuestro mundo. No hay persona que escape a su influencia en la sociedad occidental. Desde niños hasta ancianos, pasando, como no puede ser de otro modo, por jóvenes y adultos se comunican, trabajan, entretienen y divierten con este tipo de aparatos en los que predomina lo visual y lo intuitivo que se encuentran en ellos íntimamente ligados.

    En este contexto cabe preguntarse: ¿Cómo dominan los dispositivos digitales táctiles o con teclado las personas ciegas o con discapacidad visual grave? Para contestar a esta cuestión habría que presentar un término que puede resultar extraño a los lectores que no estén familiarizados con ello: Tiflotecnología.

    La ONCE define la tiflotecnología como el “conjunto de técnicas, conocimientos y recursos encaminados a procurar a las personas con ceguera o deficiencia visual los medios oportunos para la correcta utilización de la tecnología”.

    Para llegar al futuro o al presente más inmediato, la antigua Unidad de Tiflotecnología (UTT), el actual Centro de Tiflotecnología e Innovación (CTI), de la ONCE ha tenido un papel protagonista en el desarrollo de ‘software’ y ‘hardware’ accesibles, no sólo en el ámbito del uso, sino en el económico y en el social. El informático Xavier Doménech Riera escribió ‘Historia de la tiflotecnología en España’, un artículo de 2010 publicado en la web ‘No Sólo Usabilidad’, donde queda patente esta realidad.

    Dos personas ciegas utilizando su tablet

    A este respecto, el CTI se encarga de todo lo relacionado con el material específico para personas ciegas y con discapacidad visual grave. También, suministra las herramientas necesarias para adaptar los puestos de estudio y trabajo de los afiliados a esta organización. El CTI, además, coordina las actividades de investigación, desarrollo, asesoramiento, sensibilización, diseño y fabricación que se elaboran dentro del ámbito de la tiflotecnología.

    la realidad de las personas ciegas o con discapacidad visual grave, en cuanto a su relación con un entorno que se comunica principalmente con imágenes y que se relaciona mediante textos escritos o icónicos se explica mejor desde dos puntos de vista: el meramente tecnológico y el social. El responsable del departamento de Consultoría e Innovación del CTI, José María Ortiz, y la instructora de Tiflotecnología y Braille de la Delegación Territorial Carmen Vivas ofrecen su punto de vista acerca de estos asuntos.

    El futuro en tu mano

    El responsable del departamento de Consultoría e Innovación del CTI comenta que en 2019 existe una “gran variedad de productos tiflotécnicos en el mercado”, aparte de “, aplicaciones móviles que permiten acceder a contenidos específicos para personas ciegas”.

    Una de las innovaciones más relevantes en este campo es la Línea Braille. La Línea Braille se trata de un material tiflotécnico que muestra en braille lo que aparece en la pantalla del dispositivo al que se conecte. Según José María, esta herramienta “Es recomendable para todos los usuarios”, puesto que la lectura exclusivamente sonora omite, entre otras, la información ortográfica. Pero este aparato, a su juicio, “es imprescindible, por ejemplo, para las personas que trabajan o estudian idiomas y sobre todo para las personas sordociegas”.

    En cambio, el uso de computadoras, aunque se sustituye progresivamente por los dispositivos móviles, todavía continúa vigente. “Los programas más importantes que necesita una persona ciega para acceder a un ordenador son los lectores de pantalla”, indica el responsable del CTI. Jaws, NVDA, Narrador (para Windows) y Voiceover (para Mac), ejemplos de este tipo de software, ayudan cada día a multitud de personas ciegas o con discapacidad visual grave en sus tareas informáticas diarias.

    Los terminales móviles y las tabletas se han introducido, de un tiempo a esta parte, de manera exponencial en las vidas de todos. A este respecto, la llegada de las pantallas táctiles dificultó la accesibilidad de estos aparatos para las personas ciegas: para resolver estos problemas nacieron las adaptaciones VoiceOver (para Apple) y TalBack o el más moderno Android Accesibility Suite (para la mayoría de marcas Android (, mientras que otras empresas como Samsung han creado su propio lector de pantalla. La multinacional coreana ha llamado a este sistema VoiceAssistant. Por otro lado, “las personas deficientes visuales o con baja visión utilizan Zoom en iPhone y la ampliación en Android” especifica Ortiz.

    Otras mejoras visuales para los móviles son la modificación del tamaño de la letra y la modificación de contrastes o trasparencias, entre otras. Además, la inclusión de asistentes por voz como Siri o Google Assistant también permiten gestionar los contenidos con la voz.

    En relación con los electrodomésticos accesibles, Ortiz sostiene que el CTI colabora con empresas para avanzar en este sentido, pero reconoce que “es un tema complicado”. “Aunque no es la mejor solución, como muchos electrodomésticos se comienzan a poder manejar mediante aplicaciones móviles, también intentamos conseguir que estas aplicaciones sean accesibles”, señala.

    Por otra parte, la movilidad de las personas con ciegas o con discapacidad visual permiten su independencia y plena autonomía. El GPS ha supuesto un avance incuestionable para ello. “Es muy útil, sobre todo para saber qué es lo que tenemos alrededor”, destaca, pero advierte de que hay que utilizarlo con responsabilidad por sus limitaciones de precisión en la ubicación exacta. “Las principales aplicaciones Google Maps y Mapas de Apple son muy accesibles. Además, existen otras aplicaciones pensadas para personas ciegas como Lazus, Lazarillo o Blind Square”, subraya.

    Para terminar, el responsable del CTI recomienda este artículo de Infotecnovisión, así como el apartado del ‘Club del Afiliado’ donde, coordinados desde la Unidad de Información y Accesibilidad de la Dirección General de la ONCE, técnicos del CTI e Instructores de Tiflotecnología y Braille publican, de forma regular, evaluaciones de accesibilidad de aplicaciones móviles para resolver aspectos de la vida cotideiana de las personas ciegas o con discapacidad visual grave.

    Por su parte, la instructora de Tiflotecnología y Braille Carmen Vivas define a quien se acerca por primera vez a su aula como, principalmente, “personas que se acaban de afiliar a la ONCE y que por la información que reciben de este servicio ya sea a través del Acto de Acogida a nuevos afiliados o por nuestro Plan ONCERCA se animan para aprender herramientas Tiflotécnicas”. Sus alumnos suelen tener el objetivo de ‘normalizar sus actividades laborales, de estudios y/o personales de la vida diaria” mediante la aceptación de su problema visual.

    “no existen personas ciegas o deficientes visuales de nacimiento o en edad escolar que no hayan acudido alguna vez a estos servicios; entre otras cosas; porque desde niños han sido formados en ellas en Centros de Recursos Educativos de la ONCE y por tanto conocen las herramientas”, celebra.

    Vivas narra que los afiliados que “acuden a este servicio, llegan expectantes, curiosos e incluso nerviosos por lo que puedan encontrar”. Estas personas se muestran muy agradecidas a la ONCE, así como orgullosas de sus logros diarios y de sus conocimientos al finalizar la formación.

    Ahora mismo, según la instructora, los afiliados demandan, como servicio estrella, el aprendizaje de la idiosincrasia de los teléfonos inteligentes. “También muestran muchísimo interés en el aprendizaje del uso de aplicaciones que faciliten la vida diaria como Scanneres, Lupas, Salud Responde, IDColor”, mantiene. Una de las últimas incorporaciones de este tipo es 'Be my eyes', por la que afiliados a la ONCE se ponen en contacto con voluntarios que les ayudan, a través de una cámara, en aquellas actividades para las que la vista es imprescindible.

    Por último, Vivas asegura que el tiempo medio de intervención, finaliza cuando el afiliado domina el aparato, programa o sistema, es de tres meses, aunque depende de los objetivos que el interesado se marque. La instructora confirma que todas las personas ciegas o con discapacidad visual grave, salvo si tiene otra deficiencia determinante en este sentido, pueden aprender el manejo de la tiflotecnología.