El Tercer Sector reivindica su papel en la crisis del Covid-19 y pide que nadie se quede atrás

  • Boletín: BOLETÍN 144 julio 2020

    Temática: Relaciones Institucionales Taller de madres, una de las acciones impulsadas por el Tercer Sector durante la pandemiaTaller de madres, una de las acciones impulsadas por el Tercer Sector durante la pandemia

    Detrás de las siglas del Tercer Sector hay más de seis millones de personas entre las que se encuentran las de mayor riesgo de exclusión social, incluido el colectivo de personas con discapacidad. Y la pandemia del Covid-19, con el impacto adicional de la crisis económica que conlleva, ha venido a agravar la precariedad en la que viven muchas de ellas. De ahí que el Tercer Sector haya tomado la iniciativa de reivindicar su papel y destacar el valor de las entidades sociales en la reconstrucción del país con el objetivo de defender los derechos de las personas más vulnerables.

    “El objetivo es conseguir que el Gobierno de España tenga una mayor valoración y reconocimiento del papel esencial del Tercer Sector de Acción Social y, lo más importante, que nadie se quede atrás en ese proceso de reconstrucción”, afirma el presidente de la Mesa del Tercer Sector en Andalucía, Manuel Sánchez. “Para que el Tercer Sector pueda seguir siendo solvente y pueda atender las nuevas demandas que están apareciendo a raíz de la crisis –añade-, se necesita financiación a corto plazo a través de Plan especial de emergencia financiera para el Tercer Sector y a largo plazo, con un modelo estable y suficientes”, explica Sánchez.

    El Tercer Sector ha tenido un papel muy activo en la lucha contra el Covid-19

    El Tercer Sector quiere alcanzar acuerdos para conseguir instrumentos de financiación complementarios que subsanen y suplan el déficit que generarán la merma de ingreso derivada de las subvenciones del 0,7% del IRPF y del Impuesto de Sociedades. Y pretende también asentar una base sólida que permita a las ONG’s tener una estructura económica futura estable y suficiente para seguir atendiendo a esos más de seis millones de personas con la misma garantía y solvencia.

    Sánchez recuerda que, durante el estado de alarma, las entidades del Tercer Sector de Acción Social han sido factor clave en la ayuda a las personas en situación de vulnerabilidad social cuando los servicios sociales han estado desbordados. “Por eso creemos que el reconocimiento a esta labor se debe corresponder con garantías económicas y jurídicas para que puedan mantener la capacidad de respuesta demostrada”, afirma.

    Un papel esencial desde el primer momento

    En este sentido han diseñado una campaña para transmitir sus preocupaciones al Gobierno Central, administraciones públicas, partidos políticos, grupos parlamentarios, asociaciones, ONG’s, medios de comunicación y redes sociales para alzar la voz contra los mayores riesgos que exclusión que temen en este nuevo tiempo de la era Covid.

    Para la secretaria general de la Mesa del Tercer Sector en Andalucía, Isabel Viruet, esta pandemia ha generado una crisis sanitaria, social y económica que está afectando a toda la sociedad y especialmente a las personas más vulnerables (como personas en riesgo de exclusión social, con problemas de salud, personas mayores o con discapacidad, la infancia, personas inmigrantes y refugiadas, población gitana, entre otras), pero también está generando graves situaciones de vulnerabilidad entre personas que nunca antes habían necesitado ayuda.

    Imagen de una de las recogidas de alimentos realizadas por las asociaciones del Tercer Sector durante la pandemia

    A su juicio, las entidades del Tercer Sector de Acción Social están siendo, desde el primer momento, esenciales en la respuesta a las necesidades de las personas afectadas por la pandemia, demostrando su capacidad y movilizando sus propios recursos para que nadie se quede atrás. “Todas las administraciones tienen que reconocer el papel esencial de las entidades del Tercer Sector y garantizar la financiación necesaria, como ha hecho con otros sectores considerados esenciales, para seguir defendiendo los derechos de las personas más vulnerables que reciben nuestro apoyo”, subraya Viruet.

    En su opinión, las entidades del Tercer Sector de Acción Social son decisivas en la reconstrucción social de un país que cuenta con 12,2 millones de persoas que viven en situación de pobreza o exclusión social, y que deben ser tenidas en cuenta –reclama- a la hora de desarrollar cualquier plan, ya sea económico, sanitario o laboral. “Las personas más vulnerables y en riesgo de exclusión social no pueden quedar atrás en este proceso, ya que son las que más están sufriendo las consecuencias de la pandemia”, concluye Isabel Viruet.

    Apoyo a las empresas solidarias

    En este sentido, el cupón de la ONCE ha querido sumarse a dar proyección a las Empresas Solidarias, aquellas que marcan la X en la casilla correspondiente a este concepto en su Impuesto de Sociedades, dedicándoles el sorteo del pasado 23 de junio, que llevó un premio de 1,8 millones de euros a la localidad almeriense de Huércal-Overa. Al tributar por el Impuesto de Sociedades, las empresas pueden contribuir aún más a la sociedad marcando la casilla ‘Empresa Solidaria’, y destinar un 0,7% del impuesto a Fines Sociales.

    Cupón de la ONCE dedicado a las empresas solidarias

    “Este cupón tiene que ver con empresas y organizaciones que son imprescindibles, que son extraordinarias. Tiene que ver con que el ciudadano, las empresas y los empleados vean y entiendan, entendamos todos, que la labor de las empresas vinculado a su impacto social es importante”, declaró Fernando Riaño, director de Relaciones Institucionales y Responsabilidad Corporativa del Grupo Social ONCE, durante una mesa redonda organizada en Madrid por la Agencia de Noticias Servimedia.

    Si todas las empresas la marcaran, aportarían unos 170 millones de euros que ayudarían, a través de las ONG, a mejorar la sociedad y fortalecerla para hacerla más justa, inclusiva e igualitaria. La iniciativa fue promovida por la Plataforma del Tercer Sector en un momento de dificultad económica general y en particular para las organizaciones estatales del Tercer Sector de Acción Social. La nueva X del Impuesto de Sociedades pone en relación directa al Tercer Sector con el ámbito empresarial y potencia alianzas entre ambos sectores.