FIRMA INVITADA: Marcial Gómez, director general de Personas con Discapacidad e Inclusión

  • Boletín: BOLETÍN 142 mayo 2020

    Temática: Firma Invitada Marcial Gómez, director general de Personas con Discapacidad e InclusiónMarcial Gómez, director general de Personas con Discapacidad e Inclusión

    Cuando hablábamos del tiempo

    En la fecha que escribo estas líneas, tras un mes de confinamiento, recuerdo con extrañeza las conversaciones intranscendentes que manteníamos a cerca del tiempo. Ahora el tiempo nos da igual. A estas alturas sólo hablamos de la crisis sanitaria en que vivimos, pero apenas se está prestando atención a otra emergencia, que se propaga tan silenciosamente y con tanta crudeza como el virus, la emergencia social. Detrás de los aplausos de las ocho, de las sirenas que celebran cumpleaños, detrás del “Todo va a salir bien”, la realidad lleva golpeando desde hace semanas en las barriadas más humildes de nuestra Andalucía, allí donde ahora no pueden salir a buscarse la vida como antes, lloviera o hiciera sol.

    Siento envidia de aquellos que viven el confinamiento buscando rutinas deportivas para entrenar en casa, la mejor puntuación para elegir la siguiente serie que ver, o el próximo challenge culinario que van a colgar en sus redes sociales. Para muchas otras personas su principal preocupación es qué dar de comer a sus hijos, no tener los dispositivos que les permitan estudiar, el convivir con maltratadores, o las secuelas psicológicas que el confinamiento y la pérdida de seres queridos le van a dejar.

    Articular las medidas que den la mejor respuesta posible a la pandemia es el principal objetivo de todo el Gobierno de la Junta de Andalucía. Es nuestra obligación desde todos los ámbitos, no sólo para evitar el mayor número de muertes, sino para paliar las consecuencias que las pérdidas humanas, las económicas y el confinamiento van a dejar entre los andaluces.

    Por nuestra parte, a todos los que trabajamos en la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, la emergencia social nos quita el sueño. El ritmo de trabajo, o teletrabajo, hace que los días pasen con tal rapidez que todos nos parecen el día de la marmota, pero no es divertido. Sólo el compromiso de todos y cada uno de los miembros de esta Consejería, el objetivo que nos mueve, hace que la intensidad y el esfuerzo valgan la pena.

    Como Director General de Personas con Discapacidad e Inclusión, lo primero que quiero destacar es la implicación, la generosidad en el esfuerzo y el trabajo que todo el personal de los centros residenciales de personas con discapacidad viene realizando desde que comenzó este infierno. Su profesionalidad en asumir con rigor las recomendaciones e instrucciones que les hemos transmitido ha logrado salvar la vida a muchas personas que presentan graves patologías asociadas a su condición de discapacidad, que envejecen prematuramente, que son vulnerables. Pero su humanidad es lo que ha hecho que el personal olvide sus propios miedos, que doble turnos o, simplemente, que no perdiera la alegría en su atención y cuidados.

    Lo sé porque he hablado con la dirección de bastantes de estos centros. Nuestra principal preocupación, junto a los mayores, están siendo las personas con discapacidad que viven en las residencias de Andalucía. También las que acudían a los Centros Ocupacionales y Centros de Día, ahora sin actividad. A todos ellos, además de continuar abonando las plazas concertadas para garantizar el mantenimiento del empleo que generan, les hemos prestado apoyo directo. Un contacto permanente con el objetivo de mejorar la difusión y conocimiento de las recomendaciones e instrucciones de las autoridades, centralizar sus necesidades de materiales de protección, resolver las dudas e incidencias que pudieran producirse, y garantizar con su inestimable colaboración una prestación óptima de los servicios de atención a las personas con discapacidad.

    Hemos intentado que la información sobre el virus COVID-19 fuera accesible, incluyéndola en el teléfono de atención a la Discapacidad 900 55 55 64, junto a las medidas para su prevención, información sobre el estado de alarma y las excepciones al confinamiento por motivos de discapacidad.

    La Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación ha signado y subtitulado vídeos informativos para información de las personas sordas, y se ha extendido el servicio de intérpretes de LSE a videointerpretación para cuando necesitaban acudir a urgencias hospitalarias.

    Hemos editado una Guía en lectura fácil sobre el Coronavirus, y adaptado la Guía de recursos durante el estado de alarma para las mujeres con discapacidad en situaciones de violencia de género, elaborada por el Instituto Andaluz de la Mujer.

    Por otra parte, para garantizar los derechos de las personas con discapacidad, la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación ha prorrogado un año la validez de todas las resoluciones, certificados y tarjetas de discapacidad que expiraran durante el estado de alarma. Igualmente, se ha ampliado por seis meses la validez de las tarjetas de aparcamiento de personas con movilidad reducida para evitar sanciones. Y a través de esta Dirección General se han dado instrucciones a los Centro de Valoración y Orientación para que puedan realizarse valoraciones presenciales de discapacidad y emisión de certificados por razones de urgencia y necesidad, como puedan ser el acceso a prestaciones.

    Nuestra coordinación con el movimiento asociativo, presente en la Mesa del Tercer Sector, está siendo fluida y dando frutos. No me cabe duda de que la discapacidad superará esta crisis sanitaria y social, no en vano contamos con la considerable ventaja que nos otorgan la resilencia y la fortaleza que nos caracterizan. Pero hemos de aprender juntos de esta terrible experiencia, y estar preparados para el futuro, al menos hasta que se encuentre una vacuna. Al menos, hasta que nos podamos permitir volver a hablar del tiempo. 

     

    Marcial Gómez

    Director General de Personas con Discapacidad e Inclusión

    Junta de Andalucía