EN PRIMERA PERSONA: Marian Martínez Beleño, profesora de Música del CRE de Sevilla

  • Boletín: BOLETÍN 112 agosto 2017

    Temática: Entrevistas Marian Martínez considera que la música es un instrumento de integración para los niños con discapacidad visualMarian Martínez considera que la música es un instrumento de integración para los niños con discapacidad visual

    “La música me da plenitud”

    ¿En qué medida ha influido la ceguera en el devenir de su vida?

    Bueno, yo soy ciega desde los cinco años. Quizá si no me hubiera sido por la ceguera no me hubiera dedicado a la música. Fue a raíz de la ceguera como yo me empecé a interesar por la música y gracias a eso he hecho mi carrera de música y de piano.

    ¿Cómo le condujo la ceguera a la música?

    Fue bastante curioso. Yo tocaba con muchos niños ciegos a los que sus padres les regalaban mil juguetes musicales. Yo tenía la Rana Gustavo y sacaba canciones de oído de mi entorno. Una amiga de mi abuela echó la solicitud para su hija en ballet y echó la solicitud para mí para piano porque quiso. Había muchísima gente pero pasé la prueba y me cogieron. Hice Elemental, pasé a Grado Medio y luego Superior.

    ¿Y por qué hizo Magisterio?

    Quería complementar, tener una segunda carrera, y ya que me gustaba la música, aunque dudé con Pedagogía y los idiomas, opté por Magisterio Musical.

    ¿Qué le aporta la música?

    Me llena mucho. Me da sensación de plenitud, de relación, de superación, te llena en muchos aspectos sí.

    ¿Cómo cree que influye la música en el desarrollo de un niño?

    Influye muchísimo, más de lo que pensamos muchas veces. Les ayuda muchísimo a la concentración, la autoestima, a la creatividad que tantas veces se les limita, a saber expresarse y comunicarse, les ayuda muchísimo. Les da madurez. Hay muchos tipos de alternativas musicales, pero siempre le va a ayudar en su desarrollo personal.

    ¿Por qué recomendaría a un niño ciego estudiar música?

    La música es una materia donde el niño ciego puede integrarse con normalidad en el grupo, le permite relacionare con iguales y disfrutar de una materia donde se puede sentir capaz y favorecer su autoestima y sentirse parte del grupo.

    Y el piano ¿es el instrumento más adecuado para una persona ciega?

    A ver, yo no creo que haya un instrumento más adecuado que otro. Sí que es cierto que la gran mayoría de nuestros alumnos que son ciegos se decantan por el piano. Es verdad que es un instrumento muy táctil con un contacto directo, no como el violín, el piano es un instrumento directo pero tiene más dificultades a la hora de la memorización.

    ¿Cuál es la mejor edad para comenzar?

    Cuanto antes mejor. Es mejor empezar antes de los 8 años que es cuando empiezan en los Conservatorios. Depende mucho de la maduración del niño pero ya con cuatro años o con tres se les puede iniciar en el ritmo, el movimiento, la melodía, y son factores que les van a ayudar mucho cuando entren en los Conservatorios.

    ¿Qué es lo que resulta más complejo, más difícil de superar a sus alumnos?

    Lo más complejo sin duda la musicografía en braille. Si ya de por sí el lenguaje musical es complejo para los alumnos que ven, la musicografía en braille requiere de un especialista que domine la materia y se lo pueda enseñar poco a poco.

     

    “El sistema no escucha lo suficiente a los alumnos”

    Como profesora, ¿cree que el sistema educativo escucha lo suficiente la opinión de los alumnos?

    Yo creo que no, muchas veces los niños están pidiendo que se les enseñe de otra forma partiendo de su experiencia y sus conocimientos de lo que ellos pueden aportar. Y muchas veces el sistema educativo se empeña en imponer lo que ellos consideran que es lo correcto.

    Legislatura tras Legislatura los gobiernos de este país sean incapaces de consensuar un modelo educativo sostenible en el tiempo fruto del consenso. ¿Qué le parece?

    Eso denota que no estamos preocupados por una educación que sea verdaderamente de calidad. Parece que haya otros intereses más allá de la educación de los chavales.

    Y la música sigue sin ser considerada una parte troncal del sistema educativo español.

    Ya ni me hables. La música es la gran olvidada por desgracia, que está tendiendo cada vez más a desaparecer. Es una pena como una materia tan importante, que realmente puede aportar muchos beneficios, tanto a niños con discapacidad como al resto de niños, y está comprobado que tiene competencias básicas que ayudan tanto al lenguaje, como a las matemáticas como a la expresividad, y cada vez le dan menos importancia. En otros países sí reconocen la importancia de la música en la enseñanza.

    Estamos de acuerdo en que la música es un instrumento esencial de integración.

    Totalmente, totalmente. La música favorece muchísimo la integración para todos los niños, para el que tiene problemas de lenguaje, de visión, de audición, a todos nos puede aportar algo.

    Como espectadora de la programación cultural de los espacios escénicos, ¿qué echa en falta?

    Un primer paso de acercamiento a la inclusión es poder contar con el programa en braille. Hoy en día no cuesta tanto imprimir un programa en braille para que la persona ciega sepa lo que se va a interpretar y quien lo va a interpretar y tenga el mismo derecho que el resto de público a poder consultar y leer ese programa. No cuesta tanto.

    ¿Qué consejo daría a los jóvenes que no se atreven a probar suerte con la música?

    Que ánimo y que lo intenten. Que todo es empezar. La música puede aportar muchísimo. Con esfuerzo, con ganas y voluntad uno puede hacer lo que quiera. Todo es atreverse. No hay que tener miedo. Muchas veces son las instituciones, los centros musicales, los que nos ponen trabas y barreras, los profesores, los padres los que ven más obstáculos de los que hay. Pero hoy en día, afortunadamente nuestro alumnado  cuenta con el apoyo educativo de la ONCE que le va a estar acompañando en todo momento y van a llegar donde ellos quieran llegar.

     

    Marian Martínez en ONCE respuestas

    Marian Martínez anima a los jóvenes ciegos a que se atrevan con la música para crecer como personas

    ¿Fue usted una alumna ejemplar en alguna materia?

    Bueno, no se me daba mal estudiar. Dicen que se me daba bastante bien la música.

    Y como profesora, ¿es usted muy exigente?

    Creo que no, que la música es una materia en la que hay quien se le da mejor y quien peor, hay que educar poco a poco al alumno. Intento no ser demasiado exigente. La música es un don, hay quien lo tiene y quien no lo tiene, pero hay que se comprensivo y exigirle a cada uno lo que corresponde.

    ¿Qué le aporta la natación?

    Es un deporte que me relaja, me gusta, me siento bien y no me canso en exceso y al mismo tiempo me divierte.

    Explíquenos cómo se puede ser de Valencia y no gustarle las Fallas.

    Pues muy fácil. Las Fallas es el mundanal ruido, o te encantan o las odias. Y en mi caso las odio. Sobre todo para una persona que no ve es demasiado follón y demasiado ruido.

    Porque la horchata sí le gustará...

    La horchata sí aunque prefiero quedarme con la paella. No me cambia nadie una buena paella por una horchata.

    Once años ya en Sevilla, ¿cómo le ha acogido esta ciudad de la música?

    Me ha acogido muy bien Hay mucha actividad musical y me siento muy bien e integrada aunque las sevillanas se me resisten un poquito. Para el año que viene conseguiré bailar alguna en la Feria.

    ¿Con qué etapa de la historia de la música se identifica más?

    Me siento más identificada con el Clasicismo y parte del Romanticismo. El Clasicismo por su claridad y su esquema y el Romanticismo por la plenitud.

    Díganos una obra para buscar abstraernos del mundanal ruido. Alguna que le haya marcado en algún sentido.

    Me gusta mucho el Nocturno Póstumo de Chopin en do menor, porque es una obra muy tranquila y me llena muchísimo.

    Canta en un coro, ¿nos estamos perdiendo una gran artista?

    No para nada. Canto porque tenía esa necesidad de sentirme que hacía música, no solo enseñaba, y soy solo un granito, una voz más en el conjunto.

    Hablar con Marian sin mencionar a su perra guía, Eysa, sería una entrevista incompleta, dedíquele unas palabras.

    Mi perra guía para mi es fundamental. Todo el mundo que me conoce sabe que me acompaña a todas partes, me da una autonomía y una seguridad que jamás me ha dado el bastón, me divierte, me acompaña y me alegra cada día.