EN PRIMERA PERSONA: José Hernández, profesor de Historia en el Instituto Velázquez de Sevilla

  • Boletín: BOLETÍN 109 mayo 2017

    Temática: Entrevistas José Hernández, a las puertas del Instituto Velázquez de SevillaJosé Hernández, a las puertas del Instituto Velázquez de Sevilla

    “La enseñanza es un espectáculo”

    ¿Cómo nació su vena académica? 

    De toda la vida. Siempre tuve una cierta admiración por mis profesores, por los conocimientos que tenían, quería ser como ellos. Y siempre me ha gustado el espectáculo porque para mí este trabajo entra dentro del espectáculo aunque tenga otra dimensión, pero no deja de ser un trabajo de cara al público, en el que es muy importante el trato con la gente.

    ¿La enseñanza es un espectáculo?

    Es un espectáculo porque tú no solo tienes que comunicar sino que además tienes que hacer el público se integre con lo que estás comunicando, que reaccione, provocar una reacción de una cierta empatía con lo que tú estás contando. Si no transmites nada, si la enseñanza no llega al corazón cae en saco roto.

    Es usted de la Escuela de César Bona en ese sentido, el considerado Nobel de la Enseñanza.

    Yo me considero más un profesor tradicional, no creo que sea revolucionario, ni que haga nada muy diferente, pero sí reconozco que hay una necesidad de interacción entre el profesor y el alumno, a ninguno nos sirve de nada un alumno sentado como un mueble y no reacciona y no recibe nada. Siempre necesitas un feedback por parte de los alumnos y es tu obligación en la medida de lo posible provocarlo e estimularlo.

    “El BUP era una lucha por la supervivencia”

    ¿Cómo era el José Hernández del BUP?

    Muy diferente al de ahora. El José Hernández del BUP no pensaba lo que decía, era muy impetuoso, inquieto, idealista, y quizá he perdido esa parte de idealismo y he bajado un poco a la tierra. El BUP era una lucha por la supervivencia y la ESO busca ser algo más cooperativo.

    Se parece algo ese alumno con los que tiene usted ahora.

    El alumnado que yo tengo ahora mismo no se parece en nada a los alumnos que hicimos el BUP. Tienen muchas cosas buenas y muchas malas, diferentes. Ellos son mucho mejores que nosotros en el trato humano. El BUP y la EGB era una lucha por la supervivencia, no había una integración de las personas con discapacidad, de las diferentes minorías étnicas, era un sistema que machacaba al que no competía y no estaba a la altura de los compañeros. Y en cambio ahora tienen una cierta empatía por el alumno diferente, le ayudan, y eso es algo muy bueno que no teníamos los alumnos de antes. Luego también tienen cosas negativas. Nosotros éramos gente muy competitiva, muy luchadora, muy fuerte, y ahora veo  una cierta debilidad de espíritu, un cierto conformismo, pocas ganas por hacer cosas, de mejorar, poca ilusión, en cierto sentido porque lo tienen todo. Y cuando lo tienes todo no tienes necesidad de ir a más.

    Y ahí, quién tiene más responsabilidad, ¿padres, alumnos, profesores?

    Mucha culpa tienen los padres porque me da la impresión de que los padres han querido reaccionar a una educación férrea que nos dieron en su día con una cierta libertad que a los alumnos no les ha sentado nada bien. A nosotros nos dieron una educación muy estricta y los padres actuales reaccionan dándoles a sus hijos la libertad y las posesiones que a ellos no les dieron y eso no les ha sentado bien. Que no digo que los profesores no tengamos responsabilidad, que también tenemos.

    ¿Se respeta lo suficiente la figura del profesor?

    Por parte de los padres no. Y si un padre no respeta a un profesor es imposible que un alumno lo respete. Incluso cuando llegan a una edad y deciden respetarte no saben cómo hacerlo.

    La deficiencia visual ¿ha entorpecido o ha facilitado su relación con los alumnos?

    Los problemas que a mí me surgen son bastante parecidos a los que tienen mis compañeros, incluso tengo menos. Ellos ni se paran a pensar que tú no ves bien. Yo sé que otros compañeros que son ciegos totales han tendido problemas tanto con sus compañeros del centro como con los alumnos, y en mi caso concreto, quizá más con la directiva del centro o con compañeros más que con los propios alumnos, que respetan perfectamente a todo el mundo. Ya no pasa que un alumno se ría de su profesor por ser ciego.

    ¿Por qué Historia?

    Desde pequeñito las Ciencias Sociales me han gustado muchísimo. Tanto Geografía como Historia en general. Cuando estaba en BUP mis dos opciones para estudiar eran diametralmente opuestas, eran Historia o Física, pero mi profesor de Física del Instituto escribía muy pequeñito en la pizarra y como no le daba la gana de escribir un poquito más grande, y yo no tenía ganas de protestar, porque yo sí lo pasé muy mal en el Instituto y no quise protestar, le fui perdiendo el gusto por la Física y empecé a cogérselo a la Historia porque mi profesora escribía más grande en la pizarra.

    ¿Cómo se transmite a un chaval de 16 años esa pasión por la historia?

    Intentándoles hacer ver que todos los acontecimientos históricos se reflejan en su vida cotidiana. Siempre intento ponerles un ejemplo de sus vidas, en el que vean como ese acontecimiento histórico ha llegado hasta hoy. Cuando se toman una cerveza con sus amigos es porque los celtas vivieron en Andalucía Occidental hace 2.500 años, trajeron la cerveza e implantaron el gusto por la cerveza, si hubieran nacido en una zona de mayor romanización les gustaría más el vino.

    “A mi me hicieron bullying mis profesores del IES Isbilya”

    ¿Qué modelo educativo le gusta más?

    Es que los modelos educativos me parecen que no son relevantes. No son tan relevantes como las personas que forman parte de él. El modelo educativo español no está mal, el problema es el personal, la formación del personal. Nunca he entendido que a mí, ni a ninguno de mis compañeros que estamos dando clase, nadie, jamás nos haya evaluado nuestra capacidad para ser docentes y transmitir conocimientos. Se ha evaluado una vez que hemos sacado las oposiciones y una vez que hemos entrado en un sistema del que ya nos van a echar nunca. Pero aquí hay profesores que no les gusta enseñar, que esto para ellos es un modo de vida, pero ni les gustan los alumnos, ni el trato humano. Quizá es uno de cada 500, pero ese te puede llegar a echar a perder 50 o 60 alumnos que le cojan asco al sistema educativo por eso. A mí por ejemplo cuando estaba en 1 º de BUP me hicieron bullying mil profesores, porque yo estaba destrozando su maravilloso sistema educativo que había en el Instituto Isbilya. A mí me hicieron bullying mis profesores en el IES Isbilya de Sevilla porque estaba estropeando su sistema perfecto de educación y de aprendizaje. El problema no es el sistema, es que tienes a un director o a un jefe de estudios que pueden ser malas personas.

    Usted cree que el acoso escolar ¿es un problema principal en las aulas hoy en día?

    Menos de lo que se quiere hacer ver, pero sí, es real. Yo no me he encontrado casos graves, pero es verdad que hay micro acosos, si existe ese término, sí que ves lo que ha sucedido toda la vida, que hay un niño que cae peor, que es rarito, y que el resto se relaciona mal con él. Y es un problema real, no tanto por el acosador que suele ser uno, sino por los 25 testigos que hay alrededor y que no se mueven.

    El teatro ¿es muy importante en la educación?

    Como ya te he dicho la educación forma parte del mundo del espectáculo. Tú tienes que hacer un teatro, tienes que representar una función en tu hora de clase, tienes que darle una emoción, controlar los tiempos, los márgenes, los movimientos, las reacciones de tus alumnos, buscar un clímax, una catarsis que resuelva el conflicto que estás creando en cada clase. No sé si lo lograré pero por lo menos lo intento, creo que tiene que ser así.

    Ser hijo de dos afiliados y hermano de otra afiliada, ¿condiciona mucho la vida? ¿Es lo que quería ser?

    Condiciona mucho la vida. Soy lo que soy gracias a que soy hijo de dos afilados. Las personas que no tienen ningún tipo de discapacidad viven ajenos a nuestro mundo. Todas las ideas que pueda tener de sacrificio y superación se las debo a mis padres, que salieron con 15 años de un pueblecillo de Murcia, Javalí Viejo, a estudiar a Madrid. Y además creo que nuestra familia ha llegado donde está gracias a que somos discapacitados, porque si hubieran visto bien se hubieran quedado labrando la tierra en vez de ir estudiar en Madrid.

    José Hernández en ONCE respuestas

    José Hernández en la entrada de su Instituto Velázquez en Sevilla

    ¿Suspendió alguna asignatura en algún curso?

    Sí, muchísimas, en 1º de BUP me quedaron cinco en el primer Trimestre y siete en el segundo Trimestre. De superdotado nada.

    ¿Cuál es el momento histórico que más le ha cautivado?

    Sobre todo la Guerra Civil Española y la II Guerra Mundial.

    ¿Y cuál el que más le cuesta enseñar?

    Uf, la Restauración Borbónica del Siglo XIX, me parece un aburrimiento.

    Díganos un truco para transmitir pasión por la Historia.

    Entender que somos lo que somos es el cúmulo de las experiencias de nuestros antepasados.

    Hizo un máster en estudios avanzados de teatro. ¿Nos hemos perdido un gran actor?

    Uy para nada, mi intención no era ser actor, era ser dramaturgo.

    Lo del teatro en las aulas es una asignatura pendiente.

    Sí por supuesto, es algo que yo echo muchísimo en falta. Es algo que hacen muy habitualmente en Estados Unidos que es obligar a los alumnos a debatir y a enseñarles desde pequeñitos a hablar en público.

    Cesar Bona, considerado el Nobel de la Educación en España, sube a la mesa a sus alumnos para que aprendan hablar en público. ¿Lo ha probado?

    He probado intentar que hablen en público pero tampoco veo necesario subirlos a la mesa.

    Con tres meses de vacaciones le dará mucho tiempo para viajar, ¿no?

    He estado en China, los Países Nórdicos, en Bélgica y Holanda, les enseño a mis alumnos que fuera de Sevilla hay todo un mundo por descubrir.

    Viajar es otra de sus pasiones, ¿cuál es el destino que más le ha cautivado hasta ahora?

    Sobre todo China por lo diferente que es la cultura y la sociedad y Bélgica porque es preciosa.

    Más pasiones, una buena mesa, la comida y un buen vino. Díganos qué?

    Me quedo con el tinto de la Rivera del Duero y la comida tradicional andaluza.

    Y lo de tocar ahora el Ukelele ¿es por estar a la moda o un desahogo sentimental?

    No sabía que estuviera de moda. Simplemente había canciones que no me apetecía tocarlas con la guitarra y dije, me pegan más con el Ukelele, y me dije, me voy a comprar un Ukelele.