‘Otra de romanos’ en el CRE

  • Boletín: BOLETÍN 114 noviembre 2017

    Temática: Educación Perspectiva del Circo de la Ciudad Romana de ItálicaPerspectiva del Circo de la Ciudad Romana de Itálica

    Después de un viaje tan largo, lo primero que hicieron al llegar a nuestro centro, fue invadir los apartamentos y ocupar las cocinas, pues venían muertos de hambre.

    Rebuscaron en las despensas, y afortunadamente, ¡encontraron harina! Con este ingrediente, y un poco de agua y aceite, ya podían preparar un pan romano, que no necesita levadura. Tras pesar y medir las cantidades, mezclarlas y amasarlas bien, introdujeron los panes en los hornos y mientras tanto, prepararon dos tipos de paté romano para acompañarlos.

    Una vez habían ya repuesto sus fuerzas con el aperitivo, y tras la cena posterior, tuvieron una agradable velada con karaoke en inglés y compartieron buenos ratos.

    Un grupo de alumnos trabaja con los ingredientes para elaborar paté romano

    La mañana del sábado fue muy interesante, pues realizaron una visita al Conjunto Arqueológico de Itálica. Al regresar al CRE, se encontraron con una visita muy especial. Se trataba del Consejo Territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, que habían venido a compartir un ratito con estos romanos tan especiales y a hablarles de la suerte que tienen nuestros alumnos de pertenecer a la ONCE.

    Después de comer, llegó por fin el tan ansiado tiempo libre, que siempre sabe a poco, porque hay mucho que contar y compartir. Pero a primera hora de la tarde, empezaron los talleres y los alumnos tuvieron que separarse en cuatro grupos, que irían rotando para poder pasar y disfrutar de todas las actividades que les habían preparado.

    En el taller de juegos romanos, pudieron conocer y divertirse jugando con algunos de la época, unos más desconocidos y curiosos que otros, aunque alguno, como el tres en raya, que nadie sabía que era tan antiguo.

    Y de juego a juego, otro de los talleres consistió en un tablero con preguntas y pruebas sobre los romanos, para conocer un poco más su vida cotidiana, sus costumbres y sus clases sociales, al mismo tiempo que pusieron a prueba sus habilidades con los números romanos, o el latín.

    Los participantes jugaron con el Consejo Territorial al juego de la oca institucional

    Para seguir ampliando sus conocimientos, y dado que a estos alumnos les encanta y manejan estupendamente la tecnología, se les preparó un taller de inventos romanos. Haciendo uso de los ordenadores y sus habilidades para buscar en internet, deberían encontrar distintos inventos de la época que perduran hoy en día.

    Y, por último, nos pusimos en acción con el taller de teatro, en el que dramatizamos y pusimos en práctica el latín, y algunas escenas cotidianas de la vida en roma y su cultura.

    Después de la cena, llegó de nuevo el último rato de tiempo libre, pues al día siguiente, los romanos volverían a sus respectivas provincias, esperando que se les vuelva a convocar para otra misión el curso que viene, pues ellos siempre están dispuestos y entusiasmados por participar de todas las actividades que les ofrece el CRE de la ONCE. Al tiempo que aprenden muchas cosas de forma divertida y accesible, pueden compartir experiencias, risas y charlas con otros compañeros como ellos.

    | Equipo de Especialistas y Educadores del CRE de Sevilla

     

    Merienda de atención temprana

    El CRE también acogió, el pasado 10 de octubre, una actividad de merienda de atención temprana, donde los participantes, que se encontraban por primera vez tras el verano, compartieron un rato de convivencia entre niños con discapacidad visual y sus familiares.

    Además de propiciar la convivencia entre las familias, la jornada tuvo como protagonista una actividad encaminada a reforzar la psicomotricidad bajo el título genérico ‘Merendamos y el cuerpo meneamos’.

    Se crearon varios espacios muy seguros y para todas las edades en los que se realizaron juegos y actividades sencillas donde todos pudieron participar con sus papis y hermanos, disfrutando un montón.

    Imagen del rincón de las piscinas de pelotas y bolas

    Como especialistas en estas edades tempranas, se eligió esta temática para reflexionar y plantear  nuevas formas y recursos metodológicos que puedan facilitar una mejor exploración y mayor disfrute del espacio a través del movimiento. Así se organizaron cinco rincones de juegos motrices sencillos encaminados a lograr ese objetivo con diferentes niveles de dificultad en la ejecución para que todos los alumnos invitados pudieran participar y disfrutar lo máximo, propiciándose la interacción padre-niño, el placer del movimiento y, al mismo tiempo, la creatividad e imaginación.

    El desarrollo de la merienda fue similar a otras anteriores. La comenzamos en el comedor, donde nos encontramos, saludamos, compartimos y charlamos mientras comíamos algo de merendar que nos habían preparado los compañeros con mucho cariño. Al cabo de un rato, el sonido de “un Gong” nos congregaba en el patio exterior, donde con el grito de “a cantar” y “hacemos un círculo redondo-redondo” conseguimos formar un círculo grande cogiéndonos de las manos. Una vez todos juntitos y con la atención en el mismo sitio, nuestra compañera educadora hizo la presentación de los juegos y de la canción que iba a ser el hilo de unión de la tarde, titulada:  “Cuando el reloj marca, todos los cuerpos”. La canción es la de los “esqueletos que salen de la tumba” pero la letra fue adaptada por el equipo de AT para los niños más pequeños y para relacionarla con la actividad que íbamos a realizar. Cada hora del reloj marcaba un movimiento corporal sencillo que repetíamos con los papis, hermanos o amigos. Por ejemplo, cuando marcaba la una, los cuerpos “tumban que te tumban”. Las dos, “giran un montón” así hasta seis movimientos diferentes y sencillos de ejecutar en grupo.

    Cuando estábamos ya “merendados” y “activados”, comenzamos a acercarnos a los espacios dispuestos y libremente cada familia comenzó el recorrido por los diferentes rincones:

    1)    Rincón de “La ciudad blandita”

    2)    Rincón de “Construyo y ensarto”

    3)    Rincón de “Jugar a bolos y pelotas”

    4)    Rincón de “Cruzar el río” 

    5)    Rincón de “Las estatuas”

    Como hemos comentado ya, se habilitó una zona para bebés y también para niños con dificultades motóricas donde también pudieron disfrutar de diversas actividades y experiencias motrices junto a sus papis.

    Imagen del Rincón de Construyo y Ensarto

    Identificamos todos los rincones con carteles y, en cada uno de  ellos, nos esperaba un adulto para explicar qué actividad o actividades podíamos hacer en ese rincón con nuestro cuerpo. Fue muy divertido, pero el reloj de verdad fue marcando las horas y el tiempo pasó muy rápido. Llegó el momento de la despedida. Así que, otra vez formando juntos un gran círculo, volvimos a cantar la canción del “Reloj”, con la diferencia de que esta vez,  al llegar a la última estrofa: “Cuando el reloj marca el fin, todos los cuerpos se ponen a dormir”... Despacito, despacito, fuimos tumbándonos e hicimos unos minutos de relajación, fundamental para que nuestro cuerpo descanse tras haber movido tanto el “esqueleto”. Nos dimos un gran aplauso por lo bien que lo habíamos hecho y nos “tiramos” besos enormes.

    En definitiva, a pesar del calor que todavía está haciendo a esas horas de la tarde y las muchas actividades que las familias tienen a esas horas, participó mucha gente así que pudimos llevar a cabo con éxito nuestra entrañable “Merienda” de principio de curso, en la que todos los bebés y niños disfrutaron mucho, acompañados por sus familias y amigos, de una actividad muy movidita y divertida.

    Panorámica general de las actividades

    | Equipo de Especialistas y Educadores del CRE de Sevilla