Mucho más que un chapuzón musical

  • Boletín: BOLETÍN 134 agosto 2019

    Temática: Educación Foto de familia de los alumnos con los profesionales que han participado en estas jornadas musicales en el CRE de SevillaFoto de familia de los alumnos con los profesionales que han participado en estas jornadas musicales en el CRE de Sevilla

    Siete niños ciegos o con discapacidad visual grave, alumnos de diversas etapas educativas de Andalucía y Extremadura, y también de Conservatorios, participaron en el SECC grupal que organizó el CRE de Sevilla para acabar el curso académico 2018/2019 con el poder de transmisión que ofrece siempre la música. Con unas jornadas que comenzaban bien temprano por la mañana, los jóvenes intérpretes tuvieron oportunidad de disfrutar de talleres de ritmo, coro, creatividad, de lectura musical braille y Gordon o percusión, y de visitas también muy instructivas como la realizada al Museo Africano de Sevilla.  Un programa que se completó, con la ayuda de la fundadora de La Casa de los Pianistas, Yolanda Sánchez, y la coordinación permanente de la especialista de Música del CRE, Marian Martínez, con un concierto grupal en el salón de actos del centro, del que disfrutaron también los padres de los jóvenes músicos.

    Alumna con trombón durante la actuación del concierto que puso fin al SECC de música

    La directora pedagógica del CRE de Sevilla, Carmen de Miguel, reconoce que esta primera experiencia es para repetirla. “Ha sido muy interesante la verdad –señala-. Además de lo que es el trabajo en aspectos musicales hemos trabajado la autonomía, la competencia social, habilidades de la vida diaria. Ha sido precioso y los chavales han aprendido muchísimo. Hemos visto claramente que la música es una herramienta para incluirse”.

    La especialista de música del CRE, Marian Martínez, considera también que ha sido una experiencia muy enriquecedora. “Tener a siete músicos que han dado todo de sí y que aparte de aprender muchas cosas han disfrutado de la música ha sido un lujo”, explica Marian. “Todos estudian Música y se les ha dado herramientas para seguir en esta carrera que les puede venir bien tanto para disfrutar de su ocio como para si deciden que esta sea su forma de vida”. Y una lección final, a su juicio, que ha quedado bien clara de estas jornadas; “La música no tienen barreras, todos estamos preparados porque hay mil formas de hacer música y de disfrutar de ella”, sostiene Marian.

    Ensayo general de dos alumnas con sus guitarras antes del concierto

    Para la fundadora y directora de La Casa de los Pianistas, Yolanda Sánchez, trabajar con alumnos ciegos y con discapacidad visual ha resultado “súper gratificante y divertido” por estar con niños que están dispuestos a colaborar entre ellos para sacar adelante una partitura. “Hemos montado tres piezas muy cortitas pero muy interesantes, dos orquestales y una con coro a tres voces, con partituras en tinta y en braille, y hemos visto que se adaptan perfectamente y que la música es la mejor herramienta para romper barreras en todo el mundo y unir a los chicos que están encantados de estar trabajando aquí”.

    La especialista de Música del CRE, Marian Martínez, coordinó toda la actividad

    A las familias con algún temor de que sus hijos den el paso a la formación musical, Yolanda les anima a que no tengan miedo. “Hay que probar, y si hay alguna complicación buscar la solución más fácil para salvarla. El instrumento es una herramienta que sirve para expresarse a los demás y romper esa timidez inicial que pueda existir. Beethoven, sordo, es el mejor ejemplo, el prodigio más grande que tenemos, uno de mis compositores favoritos. Para cualquier persona, para hacer conciertos profesionalmente o para su desarrollo personal, tocar un instrumento es lo mejor”.

    La directora de La Casa de los Pianistas se sumó a la dirección del concierto final

    También para los padres han sido muy motivadoras estas jornadas. Carmen Pinto, es afiliada a la ONCE, madre de cuatro niños, una de ellas, estudiante de trombón. “Para ella ha sido muy enriquecedora porque ha estado con niños que tienen discapacidad visual, igual que ella, y que están estudiando música, que para nosotros es fundamental porque somos todo oídos. Y han podido relacionarse, tocar juntos, enriquecerse unos de otros, han podido aprender, tener contacto con las nuevas tecnologías para la música, contarse sus experiencias, para eso fundamental el apoyo por parte de la ONCE y a nivel de autonomía se ha trabajado todo”.  Carmen ha transmitido a todos sus hijos su amor por la música. “Es que para todas las personas es maravillosa y para los ciegos nos sirve para expresarnos, nos estructura, nos da la mente, nos da otra forma de concebir las cosas, es fundamental”, concluye.

    El acto de clausura contó con la participación también del pianista Víctor Gómez, ganador del último Concurso Musical ONCE Andalucía, que cautivó al público, con su interpretación del primer movimiento del Concierto nº 1 de F. Chopin.

    La directora del CRE de Sevilla, Eva Pérez, junto a la directora pedagógica, Carmen de Miguel, agradeció a los profesionales del centro, padres y alumnos su implicación en el éxito de esta primera edición del SECC musical