El CRE de Sevilla organiza una convivencia pionera de niños sordociegos y sus familias

  • Boletín: BOLETÍN 126 diciembre 2018

    Temática: Educación La jornada contó con un taller de música para estimular a los participantesLa jornada contó con un taller de música para estimular a los participantes

    La Jornada de Familias de Alumnos Sordociegos resultó un encuentro intensísimo que Eugenio, coordinador de la Unidad Técnica de Sordoceguera (UTS) de la Dirección General de la ONCE, calificaba a su término como “una fantástica iniciativa y una gran oportunidad de compartir experiencias por parte de las familias”. Similar balance expresaba Javier, coordinador técnico de la Fundación ONCE para la Atención a las Personas con Sordoceguera (FOAPS) coorganizadora del encuentro, quien ponía de especial relieve la utilidad de la Jornada para los padres de estos alumnos.

    La idea del encuentro partió de la propia dirección del CRE y movilizó enseguida el interés y entrega de los diferentes profesionales que atienden a estos niños y niñas afiliados con sordoceguera. Se fueron así definiendo los objetivos, las actividades a desarrollar, los profesionales a participar..., y diseñando el correspondiente programa, fruto en este sentido de un auténtico trabajo en equipo y multidisciplinar. Un ejercicio “muy necesario y auténticamente original”, señalaba Andrés, trabajador social de ONCE en Córdoba, dada la proliferación de casos de afectados. Y coincidía con su colega de Málaga, Carmen, quien resaltaba, por su parte, el valor que el encuentro tenía también para la experiencia de los propios profesionales implicados.

    Vista general del taller de cocina

    Todo transcurrió según lo que habíamos previsto, pero “con mucha más emoción”, resaltan por su parte los responsables de la organización en el CRE sevillano, fundamentalmente por la oportunidad de los padres de conocer a otras familias y compartir con ellos y con sus hijos e hijas un día de ocio y de trabajo en talleres, pero en un ambiente distendido y acogedor.

    El programa comprendía, en la sesión de la mañana, una actividad conjunta de padres en la que dos parejas, madres y padres de niños afiliados, transmitieron al resto, abriendo emotivamente su corazón, su experiencia de vida cotidiana, poniendo en común vivencias y reflexiones. En paralelo se llevaron a cabo los talleres infantiles de Cocina y de Música, diseñados al detalle y de los que disfrutaron de modo especial los pequeños afiliados. Hubo igualmente un espacio específico para el grupo de hermanos de los afectados, a los que se invitó a reflexionar, de una forma lúdica, sobre el importante y a menudo difícil papel que desempeñan dentro de su familia; y sobre el hecho de que otros muchos, como ellos, viven una situación similar en sus hogares, según confesaba Blanca, hermana de Javi, un niño sordociego, al término de la sesión.

    Hubo también talleres para el grupo de padres, concretamente sobre Crianza de los chavales sordociegos y sobre Comunicación, en un clima de gran interés y en el que se detectaban muchas ganas de participar y de pasarlo bien, valorando muy positivamente la convocatoria.

    Los padres también participaron activamente en los distintos talleres, en la imagen el de crianza

    La puesta en común de conclusiones, que se abordó tras el almuerzo compartido en el comedor del centro, acogió testimonios de padres, madres y también de varios hermanos de los pequeños afiliados, haciendo un balance de urgencia de las principales opiniones y sugerencias recogidas por los diferentes grupos en los talleres celebrados. Y de igual forma, los profesionales que los coordinaron tuvieron oportunidad de expresar sus impresiones sobre la participación de padres y pequeños. Según David, técnico de rehabilitación que trabaja con estos niños y niñas afiliados, el encuentro ha constituido “una oportunidad fantástica de recoger información y luego trasladarla cada familia a su vida cotidiana en el hogar”. Un balance en definitiva inmejorable, al que Arantxa, mediadora de FOAPS que trabaja también con estos chavales sólo ponía un pequeño pero: “que las jornadas hubieran sido un poco más largas y, de cara a los pequeños, que hubieran tenido un poco más de movimiento”.

    Y así se dio por concluido el encuentro, con todos los participantes reunidos en el patio del CRE cantando una canción acompañando su letra con signos, expresando la alegría por haber compartido un día tan completo: “Somos una marea de gente, todos diferentes, remando al mismo compás” era el estribillo que repetían sin cesar.

    Con bomberos y sin fuego

    Un total de 24 niños, ciegos o con discapacidad visual grave y afiliados a la ONCE, y sus familiares disfrutaron de la ‘Merienda de Atención Temprana’ que organizó el CRE de Sevilla el pasado mes de octubre y en la que participaron los bomberos de Sevilla y otros 58 pequeños acudieron a las ‘Jornadas Lúdico-Deportivas’ del curso escolar 2018/19 que se celebraron el fin de semana anterior en el mismo edificio.

    El Servicio de prevención, extinción de incendios y salvamento de los Bomberos de Sevilla acompañaron a 24 niños, afiliados a la ONCE, y a sus familiares, en total 94 personas, en una merienda que tuvo como objetivo principal propiciar la convivencia entre familias con hijos con discapacidad visual y compartir un momento de ocio y disfrute familiar.

    Los más pequeños disfrutaron manejando los dispositivos antifuegos guiados por los bomberos

    En este sentido, los bomberos sevillanos mostraron nociones básicas sobre qué hacer cuando hay un incendio, a utilizar un extintor, y a salir de una habitación llena de humo. Los momentos estelares del encuentro tuvieron lugar cuando chavales se probaron uniformes oficiales y se subieron al camión cisterna.

    Jornadas lúdico-deportivas

    Por otro lado, el fin de semana del 19 al 21 de octubre se desarrollaron en el CRE unas jornadas lúdico-deportivas a las que acudieron 58 niños, ciegos o con discapacidad visual grave y con edades comprendidas entre los seis y los once años, procedentes de Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla.

    Con las actividades programadas para estas jornadas, el CRE pretendía: fomentar el deporte entre el alumnado con discapacidad visual, incentivar el ejercicio físico, dar a conocer distintas modalidades deportivas adaptadas y, sobre todo, sensibilizar a las familias de la importancia y los beneficios que conlleva para sus hijos mantenerse en forma.

    Las actividades se programaron para incentivar el ejercicio físico desde una perspectiva lúdica

    A este respecto, el viernes se organizaron dos circuitos de motricidad por equipos Que se asemejaban a los contenidos propios de la Educación Física en la etapa de Primaria. El sábado por la mañana, los asistentes visitaron la Feria del Deporte. Se repartieron carteras de reciclaje con monedas de céntimos y los alumnos en pequeños grupos junto a sus monitores pasaban por los diferentes puestos.

    Durante el recorrido, los pequeños participaron en diferentes juegos al aire libre. Hubo un castillo hinchable, camas elásticas, rocódromo y bolera, entre otras atracciones, que hicieron a los chavales acumular cupones que al finalizar la mañana canjearían por chocolatinas. Por la tarde, Goalball, fútbol sala, atletismo y showdown tomaron el relevo de la diversión infantil.

    | Equipo de Especialistas y Educadores del CRE de Sevilla