111 docentes prestan atención individualizada a los 1.798 estudiantes ciegos andaluces este curso

  • Boletín: BOLETÍN 135 octubre 2019

    Temática: Educación Dos alumnos utilizando material accesibleDos alumnos utilizando material accesible

    Más del 99% de este alumnado estudia en centros educativos ordinarios, en los que cuentan con el apoyo de los Equipos Específicos de Atención a las personas con discapacidad visual, fruto de los convenios de colaboración entre la ONCE y las diferentes Administraciones Educativas.

    Estos maestros y profesores (43 de ONCE y 62 de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía) son el profesional de referencia o coordinador del Plan Individual de Atención Educativa del alumno o alumna asignado en cada zona, con una cobertura que arranca con el nacimiento -con un programa de atención temprana- y sigue con la Educación Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria, Formación Profesional, Bachillerato y Universidad, e incluso en la etapa adulta si se trata de estudios reglados. Asimismo, 5 de estos maestros son afiliados a la Organización,

    De esta manera, en el presente curso 2019/20, su actividad dará cobertura a esos 1798 estudiantes de la Comunidad Autónoma (de los que 317 son ciegos y el resto deficientes visuales) entre los que se incluye el alumnado con sordo ceguera (78 en total) u otras discapacidades asociadas a la visual.

    Un niño ciego junto a su maestra

    Por nivel educativo, se reparten de la siguiente manera: 184 escolares comienzan la Educación Infantil; 347 están escolarizados en Educación Primaria; 232 han llegado a la Educación Secundaria Obligatoria; 57 cursan Bachillerato; 98 se preparan en la Formación Profesional; 172 se enfrentan a la Universidad; y 88 están inscritos en otro tipo de enseñanzas (Artísticas, de Adultos, etc.). Previamente a su escolarización reglada, hasta 121 siguen un Plan Individualizado de Atención Temprana. El resto de alumnos presenta graves discapacidades asociadas a la visual y generalmente se encuentran escolarizados en centros específicos.

    La labor de los Equipos Específicos está coordinada desde los cinco Centros de Recursos Educativos (CRE) que la ONCE tiene en diferentes puntos de España para una cobertura global: Alicante, Sevilla, Pontevedra, Barcelona y Madrid.

    "En el CRE de Sevilla comenzamos el curso escolar con muchas ganas y mucha ilusión -afirma su directora Eva Pérez-. Y sobre todo con nuevos retos y proyectos con los que esperamos mejorar la atencióna educativa de todo nuestro alumnado gracias a nuestros profesionales de los equipos específicos de todo nuestro ámbito, en coordinación con las administraciones públicas y con las familias. Así que esperamos un buen curso escolar 19/20", subraya.

    Intervención integral e individual

    La tarea del maestro o maestra consiste en valorar al alumnado y elaborar una propuesta de intervención aplicada individualmente. Esto requiere la coordinación con otros profesionales de diversos perfiles, tanto pertenecientes a la ONCE (hasta 50 este curso) como Técnico de Rehabilitación, Instructor en tiflotecnología y braille, Psicólogo, Pedagogo, Monitor de ocio y tiempo libre, Coordinador de Animación Sociocultural y Promoción Deportiva, Trabajador Social, y/o los especialistas en las áreas de especial dificultad como Matemáticas, Música, Educación Física, Ciencias, Tecnología, etc. Asimismo, aquellos otros pertenecientes a las administraciones (orientadores, maestros en pedagogía terapéutica, tutores de aula o especialistas, etc.)

    En función de las necesidades del alumnado, la atención prestada puede variar: desde el seguimiento, asesoramiento y orientación al Centro Escolar donde se escolarice el estudiante, a una intervención directa con el alumnado para garantizar su inclusión tanto dentro como fuera del aula, tanto en aspectos académicos como relacionados con lo social (recreo, deporte, ocio y tiempo libre).

    En función de las necesidades, el desplazamiento a los centros donde se escolariza el alumnado con ceguera o deficiencia visual es imprescindible para poder llevar a cabo sus actuaciones, una labor habitual de estos profesionales que se conocen a veces como maestros itinerantes, con visitas diarias, semanales, quincenales o trimestrales, en función de las necesidades.

    Las áreas de intervención son muy diversas y arrancan con los primeros años y las instrumentales básicas (alfabetización y enseñanza del sistema braille) para recorrer el uso de la tecnología (adaptada en cada caso), autonomía personal (orientación y movilidad), competencia social, ajuste a la discapacidad, estimulación visual, adaptación de materiales de todo tipo, información y dotación de recursos y materiales, transcripción de textos a braille o sonido, etc.

    Y con las familias

    La labor de los profesionales de los Equipos Específicos, fruto de los convenios de colaboración entre la Administración Educativa y la ONCE, no solo se desarrolla con el alumnado y los centros donde se matriculan, sino  también con las familias de este alumnado, prestando información sobre las necesidades y capacidades de sus hijos e hijas, así como del trabajo que se está realizando, aportando los recursos humanos y materiales necesarios para que la inclusión de este alumnado sea una realidad, también desde casa.

    La inclusión del alumnado con ceguera o discapacidad visual en el ámbito escolar es una realidad en la que toda la comunidad educativa está inmersa. Por ello, es necesario que los recursos didácticos y herramientas tecnológicas utilizadas en los centros respeten los principios de accesibilidad y diseño para todos.